Descarga Cero amplía el aprovechamiento de residuos en el destino Punta Cana

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Descarga Cero amplía el aprovechamiento de residuos en el destino Punta Cana

La gestión de los desechos producidos por la actividad turística avanza hacia un modelo de mayor aprovechamiento en Punta Cana, donde la Fundación Grupo Puntacana desarrolla Descarga Cero, una iniciativa orientada a recuperar materiales y devolverlos a los procesos productivos en lugar de enviarlos directamente a disposición final.

Descarga Cero amplía el aprovechamiento de residuos en el destino Punta Cana

El programa aplica principios de economía circular a los residuos procedentes de las operaciones del Puntacana Resort, así como de residentes, establecimientos comerciales y comunidades relacionadas con el destino. Su objetivo es extender la vida útil de distintos materiales mediante prácticas de separación, reciclaje y valorización.

La clasificación comienza en el lugar de origen

La operación se apoya en la separación desde el punto donde se generan los residuos. Para ello, los materiales son organizados en cuatro grupos: orgánicos, restos de jardinería, reciclables y basura común. Esta clasificación inicial determina qué proporción puede recuperarse y evita que artículos reutilizables queden contaminados al mezclarse con otros desperdicios.

Luego de ser separados, los reciclables son llevados al Centro de Valorización del Este (CENVAREE). En esas instalaciones se realiza una nueva clasificación y se preparan los materiales para su procesamiento, lo que permite que puedan ser utilizados como insumos en otras actividades productivas.

El esquema no se limita a botellas, envases u otros productos asociados al reciclaje convencional. Descarga Cero también incorpora alternativas dirigidas a los residuos orgánicos, uno de los componentes que más presión ejerce sobre los sistemas de recolección y disposición debido a su descomposición.

Como parte de esa línea de trabajo, la fundación mantiene una alianza con BID Lab, plataforma de innovación del Banco Interamericano de Desarrollo. La cooperación ha permitido impulsar soluciones circulares adaptadas a las características de los desechos producidos en áreas turísticas, donde hoteles, restaurantes, viviendas y comercios generan flujos diversos de materiales.

Restos de alimentos retornan al ciclo productivo

Entre las alternativas desarrolladas figura el tratamiento de sobrantes alimentarios vinculados a operaciones de porcicultura. Estos residuos pueden procesarse bajo condiciones de seguridad para convertirlos en alimento destinado a cerdos, en vez de desecharlos sin aprovechamiento.

La práctica genera un doble efecto ambiental: reduce la cantidad de materia orgánica trasladada a vertederos y disminuye las emisiones derivadas de su descomposición. Al mismo tiempo, sustituye parcialmente recursos que serían necesarios para alimentar a los animales y mantiene esos materiales dentro de una cadena productiva.

La experiencia se desarrolla ante un panorama nacional desafiante. República Dominicana produce diariamente más de 13,500 toneladas de residuos sólidos, pero menos del 3 % entra en circuitos de economía circular, según los datos divulgados junto con el proyecto. La brecha evidencia la necesidad de fortalecer la separación, la infraestructura de recuperación y los mercados para materiales valorizados.

En Punta Cana, el reto adquiere una dimensión particular por el crecimiento sostenido de la industria turística y la llegada anual de millones de visitantes. El movimiento de personas, la expansión urbana y la actividad de los establecimientos incrementan el volumen de desperdicios, por lo que su manejo también incide en la competitividad y sostenibilidad del destino.

Descarga Cero amplía el aprovechamiento de residuos en el destino Punta Cana

Una inversión para ampliar el sistema

Dentro de ese proceso, la Fundación Grupo Puntacana y Parley Dominicana pusieron en marcha Puntacana Circular, una iniciativa estimada en US$2.5 millones. El proyecto busca avanzar hacia una gestión integral de residuos en el corredor Punta Cana–Verón y complementar el trabajo que ya se realiza mediante Descarga Cero.

La combinación de educación para separar correctamente, capacidad para clasificar materiales y soluciones de transformación constituye la base del modelo. Su alcance dependerá tanto de la participación de empresas y hogares como de la consolidación de cadenas capaces de recibir y reutilizar lo recuperado.

Con estas acciones, la zona turística procura disminuir su dependencia de los vertederos y convertir parte de sus desechos en recursos aprovechables. La apuesta plantea que la gestión ambiental no termine con la recolección, sino que continúe hasta encontrar un nuevo uso para aquello que todavía conserva valor.

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