El intercambio comercial entre la República Dominicana y Haití mostró un marcado desequilibrio durante los primeros ocho meses de 2026, período en el que aumentaron las ventas dominicanas al mercado haitiano y se contrajeron de manera significativa las compras de bienes procedentes de la nación vecina.
De acuerdo con cifras de la Dirección General de Aduanas (DGA), las exportaciones dominicanas hacia Haití alcanzaron US$921.48 millones entre enero y agosto. El resultado representó un crecimiento interanual de 19.41 %, lo que confirma la importancia de ese destino para diferentes sectores productivos y comerciales del país.
En sentido contrario, las importaciones de mercancías haitianas se redujeron 86.99 % durante el mismo intervalo y quedaron en apenas US$680,000. La diferencia entre ambos flujos evidencia un amplio superávit para la República Dominicana en su comercio bilateral con Haití.
Mayor impulso del régimen nacional
Los datos aduaneros indican que el desempeño de las exportaciones no fue uniforme entre los distintos regímenes. Las operaciones correspondientes al régimen nacional aumentaron 36.06 % frente al período comparable de 2025, convirtiéndose en el principal motor de la expansión registrada hasta agosto.
Las exportaciones de zonas francas, por el contrario, disminuyeron 32.98 % en términos interanuales. Esta caída refleja una evolución distinta a la observada en la producción nacional, pese a que ambos esquemas forman parte de la oferta dominicana destinada al mercado del país fronterizo.
El crecimiento general de 19.41 % sugiere que el avance del régimen nacional fue suficiente para compensar la contracción de las ventas realizadas bajo zonas francas. También pone de relieve el peso de las mercancías producidas o comercializadas desde el territorio aduanero dominicano dentro de la relación económica bilateral.
Una relación comercial cada vez más desigual
Al comparar los US$921.48 millones exportados con los US$680,000 importados, las ventas dominicanas fueron más de 1,300 veces superiores a las compras provenientes de Haití. A partir de esas cifras, el saldo favorable para la República Dominicana rondó los US$920.8 millones en los primeros ocho meses del año.
La contracción de 86.99 % en las importaciones implica que el flujo de productos haitianos hacia el mercado dominicano fue reducido casi por completo respecto al nivel registrado un año antes. El comportamiento amplía una brecha comercial caracterizada por la fuerte presencia de mercancías dominicanas al otro lado de la frontera y una participación limitada de bienes haitianos en el país.
El reporte también presenta porcentajes de participación para los diferentes regímenes, aunque las proporciones divulgadas —77.97 % para el régimen nacional, 32.29 % para zonas francas, 5.12 % para admisión temporal y 3.62 % para reexportación— suman más de 100 %. Esa inconsistencia impide tomar esas cuotas como una distribución cerrada sin una aclaración o revisión adicional del documento.
Aun con esa discrepancia en los porcentajes de composición, los montos generales y las variaciones interanuales muestran una tendencia definida: Haití continuó siendo un mercado relevante para las exportaciones dominicanas durante 2026, al tiempo que su participación como proveedor de la República Dominicana se debilitó considerablemente.
Las estadísticas abarcan el período de enero a agosto y, por tanto, no constituyen el cierre definitivo del año. La evolución de los cuatro meses restantes determinará si el comercio bilateral mantiene el ritmo de crecimiento de las exportaciones y si las importaciones haitianas logran recuperar parte de la caída acumulada.
