TNR e Israel exploran cooperación para reducir pérdidas de agua en la agricultura dominicana

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TNR e Israel exploran cooperación para reducir pérdidas de agua en la agricultura dominicana

SANTO DOMINGO.- La Dirección Ejecutiva de Tecnificación Nacional de Riego (TNR) y representantes de Israel abrieron una nueva etapa de acercamiento técnico orientada a mejorar el aprovechamiento del agua en la agricultura dominicana, durante una visita del recién designado embajador israelí en el país, Oren Bar El.

El encuentro estuvo enfocado en las posibilidades de cooperación bilateral, el intercambio de experiencias y la incorporación de herramientas para modernizar los sistemas de riego. La agenda también abordó la necesidad de disminuir las pérdidas de agua y aumentar la productividad agropecuaria sin elevar de manera desproporcionada la demanda del recurso.

El director ejecutivo de la TNR, Claudio Caamaño Vélez, presentó al diplomático los proyectos que desarrolla la entidad como parte de la transformación del modelo nacional de riego. La exposición incluyó iniciativas destinadas a actualizar la infraestructura y los métodos utilizados en las zonas productivas, así como acciones para que los agricultores empleen el agua con mayor precisión.

La visita se produce en momentos en que el manejo de los recursos hídricos ocupa un lugar relevante en la planificación agrícola del país. La variabilidad de las lluvias, los episodios de sequía y las necesidades de otros sectores obligan a revisar la manera en que se conduce, distribuye y aplica el agua en las fincas.

TNR e Israel exploran cooperación para reducir pérdidas de agua en la agricultura dominicana

Representantes del sector agrícola y ambiental

En la reunión participaron funcionarios y dirigentes de instituciones relacionadas con la producción agropecuaria, el ambiente y la administración del agua. Entre ellos estuvieron el director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), Olmedo Caba, y el viceministro de Suelos y Aguas del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Davis Aracena.

También asistieron la directora de Aguas, Rosa Almonte; el director del Gabinete del Agua, Gilberto Reynoso; el presidente de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), Osmar Benítez; el presidente del Consejo Nacional para la Reglamentación y Fomento de la Industria Lechera (Conaleche), Luis Sánchez Falette, y el asesor del Ministerio de Agricultura Luis Pérez Cuevas.

La presencia de representantes gubernamentales y del sector productivo permitió tratar el riego desde varias perspectivas. Además de la tecnología instalada en las parcelas, la eficiencia depende del estado de las redes de conducción, la planificación institucional, la capacitación de los usuarios y la coordinación entre los organismos responsables de administrar las fuentes de agua.

Bar El estuvo acompañado por Emilia Kuschnir, especialista en recursos hídricos, quien intercambió planteamientos con los participantes acerca de tecnologías y estrategias aplicadas al manejo sostenible del agua agrícola. La experiencia israelí resulta de interés por el desarrollo de soluciones de riego para producir bajo condiciones de limitada disponibilidad hídrica.

Reducir pérdidas antes de buscar más agua

Como parte de la jornada, Kuschnir ofreció una conferencia a colaboradores de la TNR sobre el uso eficiente del agua en los sistemas agrícolas. La ingeniera agrónoma explicó alternativas técnicas y prácticas de gestión dirigidas a obtener mejores resultados productivos con el volumen disponible.

Uno de los ejes de su exposición fue que el aumento de la disponibilidad no depende únicamente de levantar nuevas obras. Según planteó, existe un margen considerable para recuperar agua mediante la corrección de pérdidas en los canales, una aplicación más adecuada en los cultivos y una programación del riego basada en las necesidades reales de cada plantación.

La gestión eficiente permite ahorrar agua y, al mismo tiempo, disminuir la exposición de los productores a pérdidas causadas por una disponibilidad irregular del recurso.

La especialista indicó que cerca del 82 % del agua empleada en la República Dominicana corresponde a la actividad agrícola. Esa proporción coloca al sector en una posición decisiva: una mejora en su desempeño hídrico podría liberar volúmenes para otros usos prioritarios y fortalecer la capacidad del país para responder durante temporadas secas.

El planteamiento supone pasar de una visión centrada exclusivamente en ampliar la oferta a otra que también examine cuánto recurso se pierde antes de llegar al cultivo y si la cantidad aplicada coincide con la que requiere la planta. En la práctica, esto implica revisar canales y tuberías, métodos de distribución, horarios, mantenimiento y criterios técnicos utilizados para decidir cuándo y cuánto regar.

Productividad y sostenibilidad

Durante la actividad se resaltó que la eficiencia hídrica no se limita al ahorro. Una gestión más precisa puede ayudar a estabilizar la producción, reducir los riesgos para los agricultores y mejorar la competitividad de las explotaciones, particularmente en zonas expuestas a períodos prolongados con pocas precipitaciones.

TNR e Israel exploran cooperación para reducir pérdidas de agua en la agricultura dominicana

El uso racional del agua también tiene implicaciones ambientales. Disminuir el desperdicio reduce la presión sobre ríos, embalses y acuíferos, mientras que una aplicación ajustada a los requerimientos de los cultivos puede evitar problemas asociados con el exceso de humedad, el arrastre de nutrientes y el deterioro de los suelos.

La TNR no informó durante la visita sobre acuerdos específicos, montos de inversión o fechas para ejecutar proyectos conjuntos. Sin embargo, el acercamiento dejó identificadas áreas de interés común relacionadas con asistencia técnica, transferencia de conocimientos, capacitación y evaluación de soluciones adaptables a las condiciones agrícolas dominicanas.

Los próximos pasos dependerán de que el diálogo institucional se convierta en programas concretos y de que las tecnologías seleccionadas respondan a las características de cada región productiva. Factores como el tipo de cultivo, la disponibilidad de energía, la calidad del agua, el tamaño de las fincas y la capacidad de mantenimiento influyen en el éxito de cualquier sistema de riego tecnificado.

La jornada concluyó con el compromiso general de continuar el intercambio en torno a la modernización del riego. Para las autoridades dominicanas, la cooperación representa una oportunidad de conocer experiencias internacionales; para el sector agropecuario, el reto será transformar ese conocimiento en mejoras medibles en el campo, con menos pérdidas de agua y mayor seguridad para la producción.

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