República Dominicana y Estados Unidos trazan cooperación sobre minerales críticos y tierras raras

3 min de lectura
República Dominicana y Estados Unidos trazan cooperación sobre minerales críticos y tierras raras

SANTO DOMINGO.- Los gobiernos de la República Dominicana y Estados Unidos establecieron un marco de cooperación orientado a la extracción, separación y procesamiento de minerales críticos y tierras raras, recursos considerados esenciales para la fabricación de tecnologías avanzadas y el fortalecimiento de cadenas internacionales de suministro.

El instrumento fue suscrito en el Salón Verde del Ministerio de Relaciones Exteriores por el canciller dominicano, Víctor Bisonó, y la embajadora estadounidense en el país, Leah F. Campos. En la ceremonia también participó el ministro de Energía y Minas, Joel Santos Echavarría, junto con funcionarios de ambas naciones y representantes del sector minero estatal.

La iniciativa contempla la coordinación bilateral para proteger los mercados relacionados con estos materiales, localizar proyectos de interés común y facilitar opciones de financiamiento para iniciativas desarrolladas en territorio dominicano o estadounidense. También procura abrir oportunidades de inversión y promover actividades que incorporen mayor valor a los recursos extraídos.

Un acuerdo de carácter político y programático

Aunque define líneas de trabajo entre los dos países, el documento no funciona como un tratado ni genera compromisos legalmente exigibles. Su contenido precisa que se trata de un plan de acción político y programático, sin derechos u obligaciones derivados del derecho nacional o internacional y sin mecanismos para iniciar procedimientos judiciales.

Esta característica implica que la ejecución de proyectos concretos requerirá decisiones posteriores, estudios técnicos, acuerdos de inversión y el cumplimiento de las normas dominicanas aplicables. El marco sirve, por tanto, como una plataforma para organizar el diálogo gubernamental y explorar mecanismos de colaboración, pero no autoriza por sí mismo operaciones extractivas o industriales.

Durante el acto, Bisonó planteó que el país debe abordar esta oportunidad con una perspectiva de largo plazo, resguardando los intereses nacionales y procurando que el aprovechamiento de los recursos produzca mayores beneficios para la población. El funcionario vinculó el entendimiento con la estrategia de diplomacia económica promovida por el Gobierno del presidente Luis Abinader.

Desde la representación estadounidense, Campos señaló que la cooperación también guarda relación con la soberanía, la seguridad económica y la prosperidad de ambos países. Su posición destacó el interés de desarrollar junto a socios confiables las diferentes fases de producción de los materiales empleados por las industrias del futuro, reduciendo dependencias consideradas vulnerables.

Interés global por suministros estratégicos

Los minerales críticos reciben esa denominación por su relevancia para sectores económicos y de seguridad, así como por los riesgos que pueden afectar su abastecimiento. Las tierras raras, por su parte, agrupan elementos utilizados en múltiples aplicaciones industriales, incluidos componentes electrónicos, sistemas energéticos, telecomunicaciones y otras tecnologías especializadas.

El acuerdo plantea trabajar en la cadena completa, desde la extracción hasta las etapas de separación y procesamiento. Ese enfoque apunta no solo a obtener materias primas, sino también a evaluar capacidades para transformarlas, una fase que puede generar más actividad económica, empleos técnicos y transferencia de conocimiento si se materializan inversiones viables.

Estados Unidos ha impulsado instrumentos similares con otros países como parte de su estrategia para diversificar proveedores y hacer más resistentes sus cadenas de suministro. De acuerdo con la información oficial, la República Dominicana se incorpora a un grupo de 27 naciones con las cuales Washington ha firmado este tipo de marco cooperativo.

La selección y eventual desarrollo de iniciativas dependerán de la identificación de depósitos con potencial económico, la disponibilidad de capital y tecnología, y las evaluaciones ambientales y sociales correspondientes. También será necesario determinar cuáles procesos podrían realizarse en el país y qué infraestructura haría falta para sostener operaciones de separación o transformación.

Próximos pasos bajo la legislación dominicana

El anuncio no incluyó un listado de yacimientos, montos de inversión, empresas participantes ni fechas para iniciar proyectos. Tampoco se detallaron mecanismos específicos de financiamiento. Esos componentes deberán definirse en las conversaciones posteriores y, cuando corresponda, mediante instrumentos particulares entre entidades públicas, inversionistas y operadores.

Cualquier propuesta minera que surja de la cooperación estará sujeta al marco regulatorio de la República Dominicana. Esto incluye los permisos sectoriales, las evaluaciones de impacto ambiental, las condiciones de explotación y las disposiciones sobre uso del territorio, además de los procesos institucionales que sean requeridos según la naturaleza y magnitud de cada iniciativa.

La incorporación de procesamiento local figura entre los asuntos de mayor relevancia económica, debido a que permitiría superar un modelo limitado a la exportación de materiales sin transformar. Sin embargo, esa posibilidad exige energía, agua, logística, tecnología, personal especializado y controles ambientales, factores que incidirán en la factibilidad de los proyectos.

El Gobierno presentó el marco como una vía para atraer capital y reforzar la posición dominicana dentro de un mercado internacional en expansión. A la vez, el contenido no vinculante del documento deja pendiente la conversión de las intenciones políticas en planes concretos, con responsabilidades, recursos y resultados medibles.

A la firma asistieron los viceministros Rubén Silié, Francisco Caraballo, Opinio Díaz, Ramón Pérez Fermín y Celinés Toribio, además de directores y otros servidores de la Cancillería. Por la misión diplomática estadounidense participaron el consejero de Política y Economía, Ali Nadir, y la responsable de la Unidad Económica, Ariel Jahner.

También estuvo presente Miguel Ángel Díaz, vicepresidente ejecutivo de la Empresa Minera Dominicana. La participación de autoridades de Relaciones Exteriores, Energía y Minas y Emidom refleja el carácter interinstitucional que tendrá el seguimiento del entendimiento, cuya implementación deberá articular la política exterior con la regulación y planificación del sector extractivo.

Con la firma, ambos países abren una etapa de evaluación conjunta en un ámbito marcado por la competencia internacional por recursos estratégicos. El alcance económico definitivo dependerá de que sean identificados proyectos sostenibles, se aseguren inversiones y el país logre integrar actividades de mayor valor sin apartarse de sus requisitos legales y ambientales.

ETIQUETAS:
Comparte este artículo