NUEVA YORK. La República Dominicana acudirá a la Asamblea General de las Naciones Unidas con una agenda que combina seguridad regional y diplomacia económica, con especial atención a la crisis haitiana, el comercio exterior, la captación de inversiones y la apertura de mercados para los bienes producidos en el país.

El ministro de Relaciones Exteriores, Víctor Ito Bisonó, explicó que uno de los propósitos prioritarios de la delegación será impulsar la renovación del mandato de la misión internacional desplegada en Haití. La autorización vence en septiembre, por lo que las gestiones dominicanas estarán dirigidas a mantener el respaldo de la comunidad internacional.
Según el canciller, la estabilidad del vecino país constituye un asunto estratégico para la República Dominicana, no solo por las implicaciones fronterizas y migratorias, sino también por su impacto en la actividad económica. Consideró que un entorno haitiano más seguro favorecería la permanencia de sus ciudadanos en su territorio, la creación de empleos y una recuperación del intercambio comercial bilateral.
En ese contexto, Bisonó tiene previsto reunirse con su homólogo de Rusia, nación con asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. Durante el encuentro, la parte dominicana abordará la continuidad del esfuerzo multinacional en Haití y otros temas de interés bilateral.
La conversación con las autoridades rusas incluirá, además, las posibilidades de recuperar el turismo procedente de ese mercado. Antes de la reducción de los viajes vinculada al escenario internacional y a la guerra entre Rusia y Ucrania, la República Dominicana recibía cerca de medio millón de visitantes rusos cada año, de acuerdo con los datos citados por el funcionario.
Reuniones con el Caribe y socios estratégicos
La agenda contempla encuentros con representantes de países de la Comunidad del Caribe y reuniones bilaterales en las que serán examinados asuntos comerciales, económicos, migratorios y consulares. El Gobierno dominicano procura aprovechar la cita multilateral para ampliar vínculos políticos y generar oportunidades para las exportaciones y la inversión.
Bisonó señaló que la política exterior dominicana debe acompañar de manera más directa las metas de desarrollo nacional. Bajo ese enfoque, las misiones diplomáticas tendrían un papel activo en la identificación de compradores, inversionistas y destinos turísticos, sin dejar de atender los temas tradicionales de las relaciones internacionales.
Estados Unidos ocupará igualmente un espacio relevante en las conversaciones. Ambos gobiernos mantienen contactos relacionados con comercio y aranceles, en un escenario donde la economía estadounidense continúa siendo determinante para la República Dominicana por su peso en las remesas, las exportaciones, el turismo y la inversión extranjera.
El canciller indicó que alrededor del 85 % de las remesas recibidas por el país se origina en Estados Unidos. A esto se suma la importancia de ese territorio como destino de productos dominicanos y como principal fuente de visitantes y capitales para sectores productivos nacionales.
Como parte de esos acercamientos, Bisonó informó que ya sostuvo intercambios con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y con funcionarios responsables de los asuntos del hemisferio occidental. Tras concluir la Asamblea General, el jefe de la diplomacia dominicana tiene previsto trasladarse a Washington para dar continuidad a las conversaciones.
La participación del país en la ONU buscará así articular dos objetivos: mantener la atención internacional sobre el deterioro de Haití y convertir las relaciones exteriores en una herramienta para promover negocios, atraer visitantes e inversiones y fortalecer la presencia de los productos dominicanos en otros mercados.
