SANTO DOMINGO.– El Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a la Micro, Mediana y Pequeña Empresa (Promipyme) se incorporó al programa Potencia MIPYME: Economía, Energía y Sostenibilidad, una iniciativa presentada en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) con el propósito de fortalecer las capacidades de empresarios y emprendedores dominicanos.
El proyecto reúne a entidades públicas y académicas en una plataforma que facilitará formación especializada, acompañamiento técnico, orientación financiera y recursos dirigidos a mejorar la sostenibilidad y la competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas. Su lanzamiento se realizó mediante el Centro MIPYMES UNPHU y la unidad UNPHU Emprende.
Promipyme estuvo representado en la actividad por Ennio Santana, quien participó en el encuentro enfocado en estrechar la colaboración entre el Estado y las universidades. La presencia de la institución guarda relación con sus funciones de financiamiento, promoción y asistencia a pequeños negocios en distintas etapas de desarrollo.
Coordinación entre varias instituciones
Potencia MIPYME surge de una articulación en la que participan el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), el Ministerio de Energía y Minas (MEM), el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y Promipyme. La UNPHU aporta su infraestructura académica y sus mecanismos de vinculación con el ecosistema emprendedor.
La participación conjunta permitirá concentrar conocimientos que habitualmente se encuentran distribuidos entre diferentes organismos. El componente económico estará acompañado de contenidos sobre energía, gestión ambiental y planificación empresarial, áreas que influyen en los costos operativos y en la capacidad de permanencia de los negocios.
La propuesta procura que propietarios de mipymes y personas con proyectos de emprendimiento reciban apoyo más allá del acceso al crédito. Entre sus líneas de trabajo figuran la capacitación, la asistencia técnica, la educación e inclusión financiera, el fomento de la asociatividad y la entrega de herramientas prácticas para operar de manera más sostenible.
La asistencia técnica puede contribuir a que los participantes identifiquen debilidades en sus procesos, organicen sus finanzas y adopten decisiones basadas en las condiciones particulares de cada actividad productiva. La formación especializada, por su parte, busca ampliar las competencias necesarias para administrar recursos, evaluar inversiones y responder a cambios en el mercado.
Energía y ambiente en la gestión empresarial
La incorporación de los ministerios de Energía y Minas y de Medio Ambiente agrega al programa una dimensión vinculada con el uso eficiente de los recursos. Para las pequeñas empresas, el consumo eléctrico, el manejo de materias primas y la disposición de residuos pueden representar costos relevantes y, al mismo tiempo, oportunidades de ahorro.
En ese contexto, la orientación sobre eficiencia energética podría ayudar a los negocios a revisar equipos, hábitos de consumo y alternativas tecnológicas. El enfoque ambiental también abre espacio para mejorar el aprovechamiento de materiales, reducir desperdicios e introducir prácticas compatibles con las regulaciones y con las nuevas exigencias de consumidores y cadenas de suministro.
Estas acciones resultan especialmente importantes para unidades productivas con estructuras administrativas reducidas. A diferencia de compañías de mayor tamaño, muchas mipymes no cuentan con departamentos técnicos que evalúen su desempeño energético o ambiental, por lo que el acompañamiento de especialistas puede facilitar la aplicación de mejoras.
El programa plantea la sostenibilidad como un elemento asociado a la competitividad, no solo como una obligación normativa. Reducir consumos innecesarios, ordenar los procesos y administrar mejor los recursos puede traducirse en menores gastos, mayor productividad y mejores condiciones para que una empresa se mantenga en funcionamiento.
Inclusión financiera y trabajo colectivo
Otro de los componentes anunciados es la educación financiera, concebida como complemento de los mecanismos de financiamiento. Este tipo de preparación permite a emprendedores y propietarios comprender con mayor claridad sus ingresos, costos, márgenes, necesidades de capital y compromisos de pago antes de solicitar recursos.
La inclusión financiera también puede favorecer la transición de negocios con operaciones informales hacia relaciones más estables con entidades de crédito y otros servicios. Para que ese proceso sea sostenible, el acceso a fondos debe estar acompañado de conocimientos que permitan utilizarlos de acuerdo con un plan de inversión y con la capacidad real de la empresa.
La asociatividad constituye otro eje de Potencia MIPYME. Mediante esquemas de colaboración, empresas de tamaño reducido pueden compartir experiencias, buscar proveedores, mejorar su poder de negociación o acceder conjuntamente a oportunidades que serían difíciles de aprovechar de forma individual.
La conexión con una universidad añade posibilidades para desarrollar actividades de formación continua y acercar a los participantes a docentes, estudiantes, especialistas y espacios de innovación. Los centros MIPYMES funcionan como puntos de enlace entre los servicios públicos de apoyo empresarial y las necesidades concretas de cada comunidad productiva.
Un acompañamiento con enfoque integral
La puesta en marcha del programa refleja una estrategia de apoyo que combina financiamiento, conocimiento técnico y sostenibilidad. Bajo ese enfoque, el crecimiento de las mipymes depende tanto de disponer de capital como de contar con herramientas para administrar correctamente, controlar riesgos y adaptarse a transformaciones económicas y tecnológicas.
Aunque durante el lanzamiento no se detallaron el calendario de capacitaciones, la cantidad de beneficiarios ni el procedimiento de inscripción, la iniciativa definió los ámbitos institucionales desde los cuales se brindará el acompañamiento. Las entidades involucradas deberán coordinar sus competencias para evitar duplicidades y facilitar una ruta clara de acceso a los servicios.
El impacto de Potencia MIPYME estará relacionado con su capacidad para llegar a empresas de distintos sectores, convertir la capacitación en mejoras verificables y mantener el seguimiento de los participantes. También será relevante que las recomendaciones sobre energía y ambiente puedan aplicarse de acuerdo con el tamaño, los recursos y la realidad operativa de cada negocio.
Con esta alianza, Promipyme, los ministerios participantes y la UNPHU buscan acercar servicios especializados al sector que agrupa buena parte de las iniciativas empresariales del país. La meta es que emprendedores y propietarios fortalezcan su gestión, mejoren su acceso al sistema financiero y adopten prácticas que favorezcan la productividad y la permanencia de sus empresas.
