Puerto Príncipe. El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, acudirá esta semana a la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, con el propósito de conseguir un respaldo internacional más articulado para restablecer la seguridad y avanzar hacia la celebración de elecciones en diciembre.
La intervención del jefe de Gobierno está prevista para el viernes, durante el 81 período de sesiones del principal órgano deliberativo de la ONU. Su despacho informó que la agenda diplomática tendrá como eje la necesidad de generar un entorno seguro que permita organizar unos comicios considerados esenciales para recuperar la estabilidad institucional del país caribeño.
Además del tema electoral, Fils-Aimé presentará como prioridades el fortalecimiento de las instituciones públicas, la recuperación de la economía y el aumento de la capacidad nacional para responder a las crisis. La administración haitiana pretende que los socios externos coordinen mejor sus iniciativas y orienten la cooperación hacia resultados verificables para la población.
Reuniones sobre migración y gobernanza
Como parte de sus actividades en Nueva York, el primer ministro sostendrá un encuentro con Amy Pope, directora general de la Organización Internacional para las Migraciones. También conversará con representantes de la Organización Internacional de la Francofonía, entidad que reúne a países y gobiernos vinculados por el uso del francés y la cooperación cultural y política.
En esas reuniones se abordarán asuntos relacionados con la inseguridad, los desplazamientos migratorios, la gobernanza, el desarrollo y la asistencia internacional. Estos temas mantienen una estrecha relación en Haití, donde la fragilidad institucional y la violencia han complicado tanto la actividad económica como el funcionamiento regular de los servicios públicos.
El Gobierno haitiano plantea que la colaboración exterior debe preservar la soberanía del país y, al mismo tiempo, distribuir responsabilidades entre Haití y sus aliados. La delegación buscará que ese enfoque se traduzca en acciones concretas, con mecanismos de apoyo capaces de responder a las necesidades inmediatas sin dejar de lado la reconstrucción institucional a largo plazo.
Debates sobre seguridad y recuperación
Fils-Aimé participará, además, en un coloquio dedicado al vínculo entre seguridad, elecciones y religión como elementos para promover la paz y la estabilidad. El gobernante formará parte igualmente de un encuentro sobre la transición de la crisis hacia la recuperación, en el que se examinarán alternativas para replantear la ayuda que recibe Haití.
Esta última actividad es organizada con la participación de Chatham House y Global Canada. El debate procurará revisar la efectividad de los modelos de cooperación aplicados al país y explorar fórmulas que contribuyan a superar la asistencia de emergencia, de modo que los recursos internacionales también apoyen una recuperación sostenible.
La agenda incluye asimismo una reunión con integrantes de la diáspora haitiana residente en Nueva York. Esa comunidad desempeña un papel relevante en la vida económica y social de Haití mediante el envío de remesas, la inversión y su participación en iniciativas de apoyo a familiares y organizaciones locales.
La visita se produce mientras las autoridades intentan construir una ruta política que conduzca a elecciones creíbles. Para el Ejecutivo, la reducción de la violencia es una condición indispensable para facilitar la participación ciudadana, garantizar el trabajo de las instituciones electorales y permitir que candidatos y votantes puedan movilizarse con menores riesgos.
Con su presencia en la ONU, Fils-Aimé aspira a situar nuevamente la situación haitiana entre las prioridades de la comunidad internacional. Su Gobierno espera obtener compromisos mejor coordinados en seguridad y cooperación, mientras mantiene diciembre como referencia para devolver al país a un proceso electoral y reforzar la legitimidad de sus instituciones.
