El programa Potencia MIPYMES extendió su red de colaboración institucional en la región Este mediante acercamientos con organizaciones empresariales, cooperativas y académicas de San Pedro de Macorís y La Altagracia, informó el Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a la Micro, Mediana y Pequeña Empresa (Promipyme).
La iniciativa procura articular capacidades locales para respaldar el crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas, un segmento que concentra una parte importante de la actividad comercial y de servicios en ambas provincias. La ampliación de aliados permitirá identificar necesidades, coordinar acciones y acercar herramientas de apoyo a propietarios de negocios y emprendedores.
En San Pedro de Macorís, representantes de Potencia MIPYMES se reunieron con instituciones vinculadas al crédito cooperativo, el sector productivo y la formación empresarial. La agenda incluyó al Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (Idecoop), a través de su oficina regional Higuamo-Yuma, dirigida por Calvin Mazara.
También fueron incorporados a las conversaciones la Cámara de Comercio y Producción de San Pedro de Macorís y el Centro MIPYMES de la Universidad Central del Este (UCE). Estas entidades desempeñan funciones diferentes dentro del ecosistema económico provincial, desde la representación empresarial hasta la orientación técnica y la capacitación de quienes administran pequeñas unidades productivas.
Coordinación entre instituciones locales
Los contactos buscan construir una plataforma de cooperación que aproveche la experiencia y el alcance territorial de cada organización. Promipyme no ofreció detalles sobre convenios específicos, metas de financiamiento o un calendario de actividades, pero indicó que la proyección del programa está orientada al fortalecimiento y desarrollo de las mipymes.
La participación de Idecoop abre la posibilidad de conectar la iniciativa con asociaciones y cooperativas de la regional Higuamo-Yuma. Mientras, la Cámara de Comercio puede servir como enlace con negocios formalizados y sectores productivos, y el Centro MIPYMES de la UCE aporta una vía para brindar acompañamiento, asesoría y conocimientos especializados.
Ese esquema de colaboración resulta relevante para pequeños empresarios que suelen enfrentar dificultades para acceder a información, organizar sus operaciones, mejorar procesos internos o establecer relaciones con instituciones financieras y públicas. Una red cercana al territorio puede facilitar que los servicios lleguen a negocios que no siempre conocen los programas disponibles.
San Pedro de Macorís posee una economía en la que convergen el comercio, los servicios, la industria y actividades relacionadas con el turismo y la producción agropecuaria. Esa diversidad crea oportunidades para las mipymes, aunque también exige capacidades administrativas y técnicas que les permitan competir, mantenerse operativas y responder a los cambios del mercado.
Acercamientos en La Altagracia
La agenda de Potencia MIPYMES continuó en La Altagracia, donde se realizaron reuniones con la Cámara de Comercio y Producción de esa provincia, presidida por Leopoldo Pérez. La organización agrupa y representa a empresas que operan en uno de los principales polos turísticos y comerciales de República Dominicana.
El programa también estableció contacto con la Unión de Empresarios de la Provincia La Altagracia (UEPAL), encabezada por Hamlet Melo. La inclusión de este gremio amplía el vínculo con propietarios y gestores de negocios que participan en la dinámica económica generada en municipios como Higüey y en las zonas turísticas de la demarcación.
La actividad empresarial de La Altagracia está estrechamente relacionada con el turismo, pero sus efectos se extienden a ramas como alimentos, transporte, comercio, construcción, mantenimiento y servicios profesionales. En ese contexto, las pequeñas empresas pueden insertarse como suplidoras o prestadoras de servicios, siempre que logren cumplir requisitos de calidad, organización y continuidad.
La articulación con cámaras de comercio y asociaciones provinciales puede contribuir a detectar cuáles son las principales barreras que enfrentan los negocios de menor escala. También permite diseñar intervenciones más ajustadas a las características de cada territorio, en lugar de aplicar una oferta uniforme sin considerar las diferencias entre provincias y sectores.
Un ecosistema para el desarrollo empresarial
La expansión anunciada sitúa a Promipyme como coordinador de una red en la que coinciden organismos públicos, academia y gremios privados. Cada actor puede aportar recursos distintos: conocimiento del mercado local, espacios de formación, capacidad de convocatoria, orientación para la formalización o conexión con opciones de crédito.
Para que este tipo de alianza tenga impacto, el reto será traducir los acercamientos institucionales en servicios concretos y medibles. Entre las áreas habitualmente demandadas por las mipymes se encuentran educación financiera, contabilidad, mercadeo, transformación digital, planificación, acceso a financiamiento y cumplimiento de obligaciones administrativas.
Otro desafío consiste en garantizar que la información llegue tanto a empresas establecidas como a emprendimientos nacientes y trabajadores por cuenta propia. En muchas localidades, los negocios pequeños operan con estructuras reducidas, por lo que sus propietarios disponen de poco tiempo y personal para localizar programas, preparar documentación o participar en procesos de capacitación prolongados.
La presencia de entidades con arraigo provincial puede disminuir esa distancia. Las cámaras y asociaciones conocen de primera mano la composición del tejido empresarial, mientras las universidades y centros especializados cuentan con personal y metodologías para ofrecer asistencia técnica. Las instituciones públicas, por su parte, pueden canalizar políticas y herramientas de apoyo.
Promipyme presentó la incorporación de estos aliados como parte de la proyección regional de Potencia MIPYMES. Aunque todavía no se comunicaron indicadores de alcance, cantidad de negocios beneficiarios ni recursos destinados, los encuentros representan una fase de coordinación para ampliar la cobertura del programa en el Este.
Los próximos pasos deberán definir las responsabilidades de las organizaciones participantes y los mecanismos mediante los cuales empresarios y emprendedores podrán acceder a las iniciativas. También será necesario establecer criterios de seguimiento que permitan conocer si la asistencia se refleja en mayor productividad, formalización, sostenibilidad y generación de empleos.
Con los contactos realizados en San Pedro de Macorís y La Altagracia, el programa fortalece su presencia en dos provincias de alta actividad económica. Promipyme apuesta así por una estrategia basada en alianzas locales para acercar apoyo institucional a las micro, pequeñas y medianas empresas de la región Este.
