Santo Domingo. Panamá desplegará una agenda multidisciplinaria en la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026, con actividades que conectarán la literatura, el cine, la danza, el teatro musical y la música sinfónica. La programación anunciada contempla la participación de escritores con trayectorias y públicos diversos, así como funciones y conversaciones dirigidas a ampliar el intercambio cultural entre ambos países.

La presencia panameña no se limitará a exhibiciones editoriales o encuentros con autores. Su propuesta ocupará distintos escenarios culturales de la capital dominicana, entre ellos la Cinemateca Dominicana y el Teatro Nacional Eduardo Brito, donde se desarrollarán proyecciones, conversatorios y espectáculos artísticos durante la celebración de la feria.
En el componente literario confluirán obras de literatura fantástica, horror, periodismo deportivo y narrativa infantil y juvenil. Esa variedad busca ofrecer alternativas para lectores de diferentes edades e intereses, al tiempo que presenta una panorámica de la producción contemporánea de Panamá y de algunos de los temas que están abordando sus autores.
Literatura para públicos diversos
Una de las novedades será la participación de Monique Mulino, quien dará a conocer “Los colores de Pío”, libro escrito junto a su madre, Maricel Cohen de Mulino. La publicación aborda la relación de las personas con los animales e impulsa una reflexión sobre el cuidado respetuoso y la responsabilidad que supone adoptar una mascota.
La orientación familiar de esa obra se sumará a otras propuestas para niños y jóvenes. Entre las escritoras anunciadas figura Sowy Serrano, autora de “¿Qué hace ese pez ahí?”, además de Cheri Lewis. Sus participaciones contribuirán a reforzar el espacio dedicado a lectores en formación dentro de una agenda que también incorporará géneros dirigidos al público adulto.
El escritor Julio Shebelut será otro de los invitados de la delegación. Ganador del Concurso Literario Luis Rentería, llegará con una investigación centrada en el nacimiento y desarrollo del futsal. Su inclusión introduce una vertiente de periodismo e investigación deportiva en medio de una programación literaria marcada por la ficción y los contenidos infantiles.
La combinación de perfiles permitirá que la representación panameña muestre diferentes formas de narrar: desde historias imaginativas y relatos de atmósferas oscuras hasta trabajos documentales vinculados al deporte. Asimismo, la participación de autores con experiencias distintas abrirá oportunidades para encuentros profesionales y diálogos con lectores dominicanos.
Siete películas y encuentros en la Cinemateca
El cine constituirá otro de los ejes de la agenda. Panamá llevará a la Cinemateca Dominicana una selección de por lo menos siete producciones, cuyas exhibiciones estarán acompañadas por conversatorios. Estos espacios permitirán que el público conozca los procesos creativos, contextos y perspectivas presentes en las obras, más allá de su proyección en pantalla.
Entre los títulos adelantados están “Caja rápida”, “Los nietos del jazz” y “El Brujo”. La muestra procura acercar al público local a historias y miradas del cine panameño, mientras los encuentros posteriores servirán para intercambiar impresiones sobre sus contenidos y sobre la evolución de la industria audiovisual de ese país centroamericano.
La incorporación del séptimo arte amplía el alcance de la feria como plataforma cultural. Aunque el libro seguirá siendo el punto de partida de la convocatoria, las funciones en la Cinemateca propiciarán conexiones entre literatura, memoria, música e identidad, de acuerdo con las temáticas desarrolladas por las películas seleccionadas.
El Teatro Nacional recibirá ballet y música
Las artes escénicas tendrán como principal sede el Teatro Nacional Eduardo Brito. En ese recinto, el Ballet Nacional de Panamá presentará “El lago de los cisnes”, uno de los montajes clásicos más reconocidos del repertorio internacional. La función añadirá la danza académica a una cartelera concebida para representar distintas expresiones artísticas panameñas.
También llegará al escenario “La ciudad de piedra”, espectáculo musical inspirado en la historia de Panamá. La obra aportará una lectura escénica de episodios y referencias vinculados con la construcción de la identidad nacional, mediante la integración de música, actuación y recursos teatrales.
La programación incluirá, además, “Yo soy Panamá”, una puesta en escena enfocada en proyectar rasgos culturales del país invitado. Con este montaje, la delegación complementará las propuestas literarias y audiovisuales con una experiencia en vivo destinada a presentar ante la audiencia dominicana elementos de su diversidad artística.
El cierre de la participación cultural anunciada estará a cargo de la Orquesta Sinfónica Nacional de Panamá. Su presentación culminará una oferta que recorrerá desde la palabra escrita hasta la música orquestal, pasando por el cine, el ballet y el teatro, con actividades distribuidas en varios espacios de Santo Domingo.
Una jornada para recordar un proyecto de integración
El primer día de la feria será dedicado al bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá. La conmemoración pondrá en agenda aquel encuentro convocado en 1826, considerado un antecedente de los esfuerzos de cooperación e integración entre las nuevas repúblicas de América Latina.
La efeméride proporcionará un marco histórico a la presencia panameña y permitirá vincular la programación artística con debates sobre la identidad y las relaciones regionales. A dos siglos del congreso, la feria servirá como escenario para recordar su significado y examinar su vigencia desde la cultura y el intercambio intelectual.
Con este conjunto de actividades, Panamá apuesta por una representación que rebasa la promoción de publicaciones. Autores, cineastas, bailarines, músicos y artistas escénicos compartirán una misma plataforma, convirtiendo su presencia en una muestra amplia de su creación cultural y fortaleciendo los vínculos con el público de República Dominicana.
