Los Padres de San Diego cerraron con autoridad su visita a Colorado al derrotar 9-2 a los Rockies este jueves, un resultado que consolidó su posición en la carrera por avanzar a la postemporada y acercó a los dominicanos Manny Machado y Fernando Tatis Jr. a un nuevo escenario de playoffs.

Con la victoria, San Diego elevó a cuatro juegos su ventaja sobre los Diamondbacks de Arizona en la disputa por el último puesto de comodín de la Liga Nacional. El margen adquiere especial importancia en la recta final del calendario, pues ambos clubes tienen pautada una serie de tres encuentros para concluir la temporada regular.
El conjunto de California atraviesa una de sus etapas más productivas del año. Ha ganado 10 de sus últimos 11 compromisos y terminó con registro de 6-1 su recorrido por San Francisco y Colorado. Esa reacción también le permitió quedar a un partido de los Cachorros de Chicago, ocupantes del primer comodín, y a medio juego de los Filis de Filadelfia, cuyo partido del jueves ante los Mets de Nueva York todavía estaba pendiente.
La situación deja a los Padres con control sobre su destino. Si mantienen o incrementan la separación frente a Arizona, podrían asegurar la clasificación antes de recibir a los Diamondbacks en Petco Park. Sin embargo, primero deberán superar seis desafíos relevantes: tres contra los Marlins de Miami, entre viernes y domingo, y otros tres frente a los Dodgers de Los Ángeles desde el martes.
El dirigente Craig Stammen valoró que el equipo respondiera durante una parte del calendario que había sido identificada como decisiva y destacara en el cierre de la gira antes de volver a casa en una posición favorable.
Bogaerts lidera un ataque de siete carreras
La ofensiva de San Diego volvió a marcar la diferencia en el último encuentro de la serie. Los Padres produjeron siete anotaciones durante el segundo episodio y terminaron con cinco bateadores de al menos dos imparables. En los cuatro partidos celebrados en Colorado acumularon 29 carreras y 52 hits.
Xander Bogaerts encabezó el despliegue con una actuación poco común. El veterano conectó un cuadrangular y un triple en la misma entrada, algo que ningún jugador de los Padres había conseguido anteriormente. Más adelante agregó un doble en el cuarto capítulo y quedó a un sencillo de completar el ciclo.
El curazoleño tuvo dos oportunidades para alcanzar la hazaña, pero fue ponchado en sus últimos turnos. Aun así, su producción resultó determinante para establecer temprano una ventaja amplia y reducir la presión sobre el cuerpo monticular.
Dustin Harris y Ty France también consiguieron tres hits cada uno. France, además, colocó su promedio ofensivo de la campaña en .299. Jake Cronenworth y Samad Taylor aportaron dos indiscutibles por jugador dentro de un ataque repartido a lo largo de la alineación.
Michael King mantiene su consistencia
El respaldo de los bateadores fue aprovechado por Michael King, quien completó seis entradas y permitió dos carreras, mientras ponchaba a seis rivales. El derecho realizó su apertura número 31 de la temporada, la cifra más alta de su carrera, y volvió a ofrecer estabilidad desde el montículo.
King alcanzó ocho salidas de calidad consecutivas y registra efectividad de 2.48 desde la pausa del Juego de Estrellas. Su rendimiento ha sido clave para una rotación que ha debido manejar lesiones e interrogantes durante la campaña.
San Diego regresa ahora a casa con impulso, ventaja en la clasificación y la posibilidad de definir su futuro sin depender de otros resultados. La combinación de una ofensiva encendida y un pitcheo abridor consistente coloca al club en una posición favorable, aunque los próximos enfrentamientos determinarán si logra completar su avance a octubre.
