Santo Domingo. El Ministerio de Deportes y Recreación (Miderec) transfirió formalmente a un voluntariado la administración, el cuidado y la preservación del Palacio de Voleibol Ricardo Gioriber Arias, una de las principales instalaciones de esa disciplina en República Dominicana y escenario utilizado durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
La entrega fue realizada por el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, al equipo voluntario presidido por el jurista Milton Ray Guevara. Con esta decisión, las autoridades buscan establecer un mecanismo de gestión que permita conservar la infraestructura, mantenerla activa y asegurar que continúe disponible para entrenamientos, actividades de desarrollo y competencias.

El traspaso se produjo después de que el Comité Organizador de Santo Domingo 2026 devolviera oficialmente las instalaciones al Miderec, una vez concluida la cita regional. Esa transición abrió una nueva etapa para el recinto, ahora enfocada en su operación ordinaria y en la protección de las mejoras realizadas con motivo del evento deportivo.
Una gestión centrada en preservar el legado
Durante la entrega, Cruz planteó que el mantenimiento de los espacios empleados en los Juegos constituye una responsabilidad que va más allá de la celebración de las competencias. El funcionario señaló que el propósito es evitar el deterioro de las obras y garantizar que la inversión realizada tenga efectos duraderos para el sistema deportivo nacional.
La prioridad de la nueva administración será conservar el Palacio de Voleibol en condiciones adecuadas, sostener su uso y facilitar que atletas de distintas generaciones puedan aprovecharlo.
El modelo anunciado coloca en manos del voluntariado tareas relacionadas con la administración cotidiana y la protección del inmueble. Aunque no se divulgaron detalles sobre la duración del acuerdo, el presupuesto de mantenimiento o la estructura operativa que se aplicará, la medida delimita la responsabilidad inmediata sobre uno de los recintos más reconocidos del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
La conservación posterior a los grandes eventos representa uno de los principales desafíos para las instalaciones deportivas. Luego de una competencia internacional, estos escenarios requieren planes permanentes de limpieza, seguridad, reparación preventiva, control de acceso y programación de actividades para evitar que la falta de uso acelere su deterioro.
En ese contexto, el Miderec procura que el Palacio de Voleibol conserve su función deportiva y no quede limitado al recuerdo de Santo Domingo 2026. La continuidad de prácticas, torneos y procesos de formación contribuiría a mantener el recinto operativo, además de ampliar el impacto de las adecuaciones ejecutadas para los Juegos.
Un escenario clave para el voleibol dominicano
El Palacio de Voleibol Ricardo Gioriber Arias está localizado dentro del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, en el Distrito Nacional. Por su capacidad y trayectoria, figura entre los principales espacios disponibles en el país para organizar encuentros de voleibol, tanto en el ámbito local como en eventos internacionales.
Su ubicación en el complejo deportivo facilita la interacción con federaciones, selecciones y programas de preparación. También lo convierte en un punto estratégico para el desarrollo de calendarios competitivos, concentraciones de atletas y actividades dirigidas a fortalecer las categorías menores de la disciplina.
De acuerdo con la orientación comunicada por el Ministerio de Deportes, el recinto seguirá destinado al entrenamiento, la formación y la celebración de torneos. Ese uso sostenido será esencial para que la instalación conserve su utilidad y para que el voluntariado pueda articular su administración con las necesidades de deportistas, entrenadores y entidades organizadoras.
La entrega también supone una coordinación permanente entre el equipo encabezado por Ray Guevara y las autoridades deportivas. El buen funcionamiento del Palacio dependerá de que las labores de preservación se acompañen de una agenda de uso organizada, reglas claras para los usuarios y mecanismos de respuesta ante daños o necesidades técnicas.
El reto posterior a los Juegos
La conclusión de Santo Domingo 2026 trasladó la atención institucional desde la organización del evento hacia el destino de la infraestructura empleada. Durante esta fase, cada instalación debe retornar a su administrador correspondiente y adoptar una planificación que permita integrarla nuevamente a las actividades habituales del deporte dominicano.
En el caso del Palacio de Voleibol, la decisión anunciada establece al voluntariado como responsable directo de su cuidado. El objetivo oficial consiste en prolongar la vida útil del inmueble y convertir el legado material de los Juegos en una herramienta para la preparación de atletas y la realización de futuras competencias.
Esta etapa demandará seguimiento sobre las condiciones físicas del recinto y su nivel de utilización. Una administración efectiva deberá equilibrar la preservación de la estructura con la apertura necesaria para que clubes, selecciones, federaciones y programas de desarrollo puedan aprovecharla sin comprometer su mantenimiento.
También será relevante la elaboración de una programación continua. Los recintos deportivos requieren actividad regular para justificar los costos de operación y producir beneficios para la comunidad atlética. En esa dirección, la celebración de torneos nacionales, eventos escolares, entrenamientos y encuentros internacionales podría reforzar el papel del Palacio dentro del calendario del voleibol.
La iniciativa forma parte del compromiso expresado por el Miderec de proteger las instalaciones recibidas después de Santo Domingo 2026. El Ministerio sostiene que esos espacios deben permanecer en buenas condiciones y al servicio del deporte, de manera que las obras y adecuaciones asociadas a los Juegos no tengan un impacto temporal.
Con la formalización del traspaso, el voluntariado dirigido por Milton Ray Guevara asume el desafío de custodiar un escenario emblemático y mantenerlo funcional. La efectividad del modelo podrá medirse por el estado de la instalación, la frecuencia de sus actividades y su capacidad para seguir acogiendo a atletas y competencias en los próximos años.
