El artista dominicano Mario Dávalos fue seleccionado para participar en The Arctic Circle 2027, una residencia internacional de arte y ciencia que se realizará en el archipiélago de Svalbard, en el océano Ártico. La expedición está pautada del 15 de abril al 1 de mayo de 2027 y servirá como escenario para una nueva etapa de su investigación pictórica sobre la transformación de los entornos naturales.

La participación fue anunciada por Heliconia Projects, plataforma que acompaña el trabajo del creador. Durante poco más de dos semanas, Dávalos convivirá con profesionales de distintas disciplinas en una embarcación tradicional adaptada como espacio de residencia y taller, desde donde recorrerán aguas del alto Ártico.
The Arctic Circle, fundado en 2009, integra en cada edición a artistas, científicos, arquitectos y educadores escogidos mediante una convocatoria internacional. Su propuesta combina la exploración, la creación y el intercambio de conocimientos en una región marcada por condiciones extremas, variaciones de luz y grandes extensiones de hielo.
El programa se desarrolla a bordo de un velero acondicionado para que sus ocupantes puedan investigar y producir en medio de la travesía. La navegación ocurre a poco más de diez grados de latitud del Polo Norte, por lo que el paisaje no funciona únicamente como telón de fondo, sino también como fuente de observación y materia conceptual.
Dos territorios bajo una misma mirada
Para Dávalos, el viaje permitirá confrontar dos geografías aparentemente opuestas: el Caribe y el Ártico. Su interés no se limita a contrastar temperaturas, colores o formas naturales, sino que busca examinar cómo ambos espacios son representados, intervenidos y convertidos en productos de consumo.
Ese planteamiento ya aparece en series recientes como Tropicalized y Another Kind of Island. En ellas, el artista estudia territorios cuya belleza puede ocultar procesos de deterioro ambiental, explotación y sustitución de la naturaleza por versiones controladas, diseñadas para resultar atractivas y accesibles.

Desde esa perspectiva, el turismo constituye una de las expresiones más visibles de la transformación del paisaje, aunque no es la única. La futura estancia en Svalbard ofrecerá a Dávalos acceso directo a un entorno donde esas tensiones todavía pueden observarse en una escala distinta a la caribeña.
La expedición completará una línea de investigación en la que el artista vincula su identidad dominicana con una sensibilidad atraída por los paisajes fríos y remotos.
La invitación fue realizada por Aaron T. O’Connor, director fundador del programa. La presencia de Dávalos en la edición de 2027 también amplía la representación dominicana dentro de circuitos internacionales que articulan las prácticas artísticas contemporáneas con la ciencia y la discusión ambiental.
Proyección internacional
Nicole Bainov y Elsa Maldonado, codirectoras de Heliconia Projects, valoraron la selección como resultado de la continuidad del discurso visual desarrollado por el artista. A juicio de ambas, la experiencia podría impulsar una producción relevante dentro de su trayectoria, al permitirle trabajar directamente en uno de los territorios centrales de su reflexión.
La residencia pondrá a Dávalos en contacto con participantes de diferentes países y campos profesionales. Ese modelo de convivencia promueve el cruce de métodos y perspectivas, además de favorecer proyectos que no suelen surgir en los espacios convencionales de exposición o estudio.
Tras la travesía, se espera que las observaciones, registros y experiencias recogidas en Svalbard alimenten un nuevo cuerpo de obra. Aunque todavía no se han informado detalles sobre su formato o eventual exhibición, el proyecto partirá del diálogo entre la memoria del paisaje caribeño y la experiencia física del territorio ártico.
