La velocista dominicana Marileidy Paulino acumuló US$345,000 en premios durante ocho carreras de 400 metros celebradas en su temporada internacional de 2026, una cifra destacada dentro del atletismo, pero que también pone de manifiesto la amplia distancia económica existente frente a otros deportes olímpicos con mayor capacidad comercial.

El monto fue posible gracias a una campaña marcada por triunfos en varias de las principales competencias del calendario. Para alcanzar esos ingresos, la campeona olímpica y mundial tuvo que sostener un desempeño dominante y convertir prácticamente cada aparición en una oportunidad de subir a lo más alto del podio.
Paulino obtuvo cinco victorias en pruebas Diamond+ de la temporada regular, cada una recompensada con US$20,000. Esos resultados representaron US$100,000 del total ganado directamente en las pistas durante el período evaluado.
A esa cantidad se agregaron US$30,000 por imponerse en la final de la Liga Diamante celebrada en Bruselas. El resultado amplió el historial de la atleta, quien ya ha conquistado en cuatro ocasiones el principal circuito anual de reuniones organizado por World Athletics.
Los mayores premios de la campaña
La parte más significativa de sus ganancias llegó mediante dos competencias que ofrecieron bolsas superiores a las habituales en el atletismo. Paulino recibió US$150,000 tras ganar los 400 metros del World Athletics Ultimate Championship, novedoso torneo disputado en Budapest.
También sumó US$65,000 por conquistar la misma distancia en ATHLOS Londres. Entre ambos eventos reunió US$215,000, equivalentes a más de la mitad de los US$345,000 obtenidos en las ocho carreras internacionales de su especialidad.
El balance refleja que incluso una figura ubicada en la élite mundial necesita ganar de manera reiterada para construir ingresos considerables mediante premios. A diferencia de disciplinas profesionales con contratos garantizados, calendarios de ligas y grandes acuerdos audiovisuales, en el atletismo una parte importante de la compensación depende del resultado logrado en cada competencia.
Las cifras corresponden a premios deportivos y no incluyen posibles ingresos derivados de patrocinios, acuerdos publicitarios, incentivos institucionales u otras actividades comerciales. Esos conceptos pueden elevar las ganancias totales de una atleta, aunque no cambian la comparación sobre lo que paga directamente la competencia.
Una diferencia estructural
La brecha responde, en buena medida, a las diferencias de mercado entre disciplinas. Deportes con campeonatos extensos, transmisiones de alto valor, venta constante de entradas y mercancías, además de plantillas contratadas durante temporadas completas, generan recursos muy superiores a los disponibles en buena parte de las reuniones atléticas.
En ese contexto, los US$345,000 colocan a Paulino entre las deportistas con mejores resultados económicos dentro de su circuito, pero quedan lejos de las sumas que pueden recibir estrellas de otras modalidades olímpicas más comercializadas. Al mismo tiempo, su nivel de premios supera lo que obtienen numerosos atletas en disciplinas con menor exposición y bolsas más reducidas.
La temporada vuelve a confirmar tanto la consistencia competitiva de la dominicana como el valor internacional que ha alcanzado su nombre. Campeona olímpica, campeona mundial y múltiple ganadora de la Liga Diamante, Paulino se ha establecido como una de las principales representantes del deporte dominicano.
Su caso, sin embargo, ilustra una paradoja del atletismo contemporáneo: dominar una prueba global y mantener una trayectoria extraordinaria no garantiza remuneraciones comparables con las de otros grandes escenarios deportivos. En las pistas, cada fracción de segundo puede definir no solo una medalla, sino también una parte sustancial de los ingresos de toda la campaña.
