Los New York Knicks suspendieron de manera temporal la venta de boletos individuales para la próxima temporada de la NBA, luego de identificar un fallo en el sistema utilizado para establecer las tarifas. El inconveniente elevó algunas entradas del partido inaugural por encima de los US$1,000, incluso en zonas altas del Madison Square Garden.

La organización informó que revisará los montos antes de volver a colocar las localidades en el mercado. Asimismo, aseguró que los aficionados que completaron compras con los valores equivocados recibirán un reembolso equivalente a la diferencia entre el precio pagado y la tarifa corregida.
El problema se hizo evidente después de que comenzara la comercialización de entradas para el encuentro del 20 de octubre frente a los Philadelphia 76ers. Ese partido abrirá la campaña de Nueva York y estará acompañado de una ceremonia de especial relevancia para la historia de la franquicia.
Durante la primera jornada de ventas, un asiento ubicado en el nivel 400 llegó a ofrecerse por más de US$1,000, según reportes difundidos por periodistas que cubren al equipo. La cifra generó cuestionamientos entre los seguidores y llevó a los Knicks a admitir que la estructura inicial de precios no reflejaba los montos que pretendían aplicar.
Tarifas tomarán como referencia la temporada anterior
Madison Square Garden Sports, compañía propietaria del conjunto neoyorquino, explicó que la corrección partirá de las tarifas vigentes durante la campaña pasada. Sobre esa base se aplicará un aumento promedio limitado al 12 %, con el objetivo de evitar los incrementos extraordinarios observados durante la apertura de la venta.
El equipo todavía no ha comunicado una fecha exacta para reanudar el proceso. Antes de hacerlo deberá actualizar los precios disponibles, verificar las transacciones ya realizadas y gestionar las devoluciones correspondientes. La medida procura contener el malestar de los compradores que encontraron costos muy superiores a los esperados.
La controversia también reavivó la atención sobre la política comercial aplicada durante la administración de James Dolan, presidente ejecutivo y principal directivo del grupo. Bajo ese criterio, la franquicia no debe incrementar sus boletos cuando el equipo queda fuera de los playoffs.
Los Knicks, sin embargo, han conseguido avanzar a la postemporada en cada una de las últimas cuatro campañas, etapa en la que los precios también han experimentado aumentos. El desempeño deportivo reciente, impulsado por figuras como Jalen Brunson y Karl-Anthony Towns, ha elevado las expectativas y la demanda alrededor del club.
Una apertura con valor histórico
El duelo frente a Philadelphia tendrá un componente que va más allá del inicio del calendario regular. El Madison Square Garden acogerá el izamiento de un estandarte de campeón de la NBA por primera vez desde 1973, cuando Nueva York conquistó el segundo título de su historia.
La ceremonia romperá una espera de 53 años sin que la organización colocara una nueva bandera de campeonato en el techo de su arena. Ese atractivo, sumado al enfrentamiento ante unos 76ers renovados, convierte la jornada inaugural en una de las fechas de mayor interés para los seguidores del equipo.
Ahora, la prioridad administrativa será resolver el fallo sin afectar los preparativos de la celebración. La franquicia deberá equilibrar la elevada demanda por asistir a una noche histórica con su compromiso de mantener el incremento promedio dentro del límite anunciado.
Una vez concluida la revisión, los Knicks reabrirán la venta con los montos ajustados. Los compradores afectados conservarán sus localidades y recibirán la devolución pertinente, mientras la organización intenta cerrar el episodio antes del comienzo de una temporada marcada por grandes expectativas deportivas y una ceremonia largamente esperada.
