Justicia de Estados Unidos evaluará la liberación del migrante venezolano herido por agentes de ICE

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Justicia de Estados Unidos evaluará la liberación del migrante venezolano herido por agentes de ICE

La justicia federal de Estados Unidos intervendrá en el controversial caso de Wilber Garcés, el ciudadano venezolano de 28 años que resultó herido de bala a manos de un oficial migratorio en la ciudad de Austin, Texas. Un tribunal fijó una comparecencia presencial para evaluar la solicitud de puesta en libertad y la paralización de cualquier trámite de expulsión del territorio estadounidense, en medio de crecientes cuestionamientos sobre el procedimiento oficial y la condición de salud del afectado.

La disposición legal, emitida por el magistrado Orlando García en San Antonio, pauta la audiencia para finales de mes y exige el traslado obligatorio del extranjero a la sede de la corte. La defensa legal formalizó una petición de emergencia fundamentada en la urgencia de su situación física, puesto que permanece bajo custodia federal mientras todavía conserva un proyectil alojado en su cuerpo y experimenta secuelas motoras derivadas del impacto recibido durante el operativo.

El hecho violento se produjo el pasado fin de semana cuando miembros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas dispararon contra Garcés en plena vía pública. Aunque las unidades de emergencia trasladaron al herido a un centro asistencial para estabilizar sus signos vitales, los médicos no procedieron a extraerle el proyectil. Horas más tarde, las autoridades ordenaron su reclusión en un recinto de detención migratoria, pese a que poco después tuvo que ser retornado de urgencia al hospital tras manifestar adormecimiento y pérdida de movilidad en sus extremidades.

La disputa legal y los nuevos elementos audiovisuales

Frente a este escenario, la representación jurídica del migrante tramita una solicitud de visado U, una categoría migratoria concebida para amparar a víctimas de delitos que colaboran de manera activa con las autoridades judiciales. La abogada a cargo sostiene que deportar a Garcés obstaculizaría el esclarecimiento legal de los hechos y pondría en peligro inminente su salud, dado el delicado cuadro clínico que arrastra tras el tiroteo y la falta de tratamiento adecuado dentro del centro de reclusión.

De manera simultánea, la divulgación de grabaciones de seguridad ha incorporado nuevos elementos a la reconstrucción cronológica del suceso. Las grabaciones captadas por un vehículo policial revelaron que los agentes federales sostuvieron un contacto inicial con el conductor venezolano unos diez minutos antes de que se produjeran las detonaciones. El material audiovisual muestra dos camionetas oscuras sin distintivos oficiales bloqueando el paso del automóvil del joven, con señales luminosas activas y oficiales acercándose a la ventanilla del chofer en una vía al norte de la ciudad.

Esta interacción preliminar contrasta con las declaraciones aportadas en un primer momento por la defensa, que sostenían la ausencia de un contacto anticipado previo a la confrontación armada. Las imágenes forman parte de las evidencias que analizan los investigadores para esclarecer las circunstancias del encuentro y determinar si el uso de la fuerza se ajustó a los protocolos vigentes para intervenciones en espacios públicos.

Por su parte, la jefatura del Departamento de Seguridad Nacional ha respaldado la labor desempeñada por los uniformados durante la interdicción. El titular de dicha dependencia gubernamental, Markwayne Mullin, rechazó los cuestionamientos sobre el accionar oficial y desestimó la validez del estatus migratorio del sudamericano, justificando su permanencia bajo arresto preventivo mientras continúan las indagatorias en torno al caso.

La cita fijada ante el tribunal de distrito marcará una etapa decisiva en la situación legal y médica del joven venezolano, cuya defensa insiste en que el encierro carcelario amenaza gravemente su recuperación física y entorpece el acceso a la atención neurológica requerida para tratar las lesiones provocadas por el disparo.

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