Dos estudiantes de 11 y 15 años de edad fueron ingresados en el Hospital Regional Taiwán del municipio de Azua, tras presentar un cuadro clínico característico de intoxicación por inhalación de agroquímicos. El hecho se produjo en horas de la mañana de este miércoles, luego de que en una finca colindante con el recinto escolar donde reciben docencia se realizaran labores de aspersión de sustancias químicas destinadas al control de plagas y hongos.
Los afectados pertenecen a la matrícula de la escuela primaria Amiama Gómez, ubicada en la provincia sureña. De acuerdo con los testimonios ofrecidos por sus familiares, los menores comenzaron a manifestar episodios repentinos de mareos y una marcada debilidad corporal mientras se encontraban en el centro educativo, lo que alertó al cuerpo docente y motivó su inmediato traslado al hospital alrededor de las diez de la mañana para recibir asistencia especializada.
Los informes médicos preliminares emitidos en el centro de salud regional indicaron que el malestar físico de los estudiantes coincide con los efectos provocados por la exposición a insecticidas del grupo de los piretroides, combinados con compuestos antifúngicos. Estas sustancias, de uso habitual en las faenas agrícolas para la preservación de cultivos, fueron aplicadas en plantaciones situadas a poca distancia de las aulas, lo que facilitó que las corrientes de aire transportaran los vapores hacia el perímetro escolar.
Descartan vínculos con la alimentación escolar
Ante la alarma generada por el ingreso de los alumnos, las autoridades educativas locales procedieron a realizar las indagatorias de rigor para determinar el origen del suceso. En ese proceso se descartó de manera categórica que los síntomas presentados por los jóvenes guardaran relación con los alimentos suministrados en el plantel como parte del programa de nutrición escolar.
Los reportes de supervisión confirmaron que la sintomatología se manifestó de forma directa durante las horas en que se efectuaban las labores de fumigación en los predios vecinos, descartando cualquier anomalía en las raciones alimenticias servidas en la jornada matutina.
Preocupación por prácticas agrícolas en entornos educativos
El incidente ha reavivado la inquietud entre padres, tutores y directivos escolares de las comunidades rurales de Azua, donde la proximidad física entre terrenos cultivables y centros educativos suele representar un desafío constante para la seguridad y la salud de la comunidad académica. La aplicación de pesticidas sin franjas de amortiguamiento adecuadas suele exponer a niños y jóvenes a sustancias tóxicas que comprometen las vías respiratorias y el bienestar general.
La presencia de plantaciones en las inmediaciones de los recintos escolares demanda una estricta coordinación entre productores y planteles para evitar la dispersión de químicos durante el horario de docencia.
El personal médico del Hospital Regional Taiwán mantuvo a ambos pacientes bajo observación clínica continua, aplicando los protocolos de desintoxicación y soporte requeridos para este tipo de emergencias toxicológicas. Las autoridades del área de salud y educación continuaron dando seguimiento a la evolución médica de los menores para garantizar su pronta recuperación y asegurar que no se repitan eventos similares en el entorno escolar.
