El Poder Ejecutivo sometió ante el Congreso Nacional un proyecto de ley para crear una sociedad de capital mixto que asumiría la transformación del entorno del Estadio Quisqueya Juan Marichal, en el Distrito Nacional, mediante la construcción de un nuevo parque de béisbol y el desarrollo de un complejo inmobiliario y urbanístico.
La entidad propuesta llevaría por nombre Corporación Inmobiliaria para la Transformación del Ensanche La Fe (Citelf) y tendría bajo su responsabilidad el desarrollo, la construcción y la operación de las obras. El modelo combinaría la participación del Estado dominicano con recursos procedentes de inversionistas privados.
Según la propuesta legislativa, el estadio sería levantado en el perímetro ocupado actualmente por el Quisqueya, ubicado en el ensanche La Fe. La instalación tendría especificaciones compatibles con los requerimientos de las Grandes Ligas de Béisbol de Estados Unidos, con la finalidad de recibir partidos oficiales de organizaciones de ese circuito.
El recinto también se concebiría como un espacio de usos múltiples. Además de los encuentros de béisbol, podría acoger otras disciplinas deportivas, actividades recreativas, espectáculos y eventos sociales. La iniciativa busca que la infraestructura ofrezca mejores condiciones de seguridad, comodidad y servicios para jugadores, aficionados y organizadores.
Capital público y privado
La fórmula planteada en el proyecto contempla que el Estado y el Banco de Desarrollo y Exportaciones (Bandex) puedan integrar a Citelf, como aportes en naturaleza, propiedades situadas dentro de las manzanas incluidas en el área de intervención. Esos bienes serían convertidos en acciones de la compañía de acuerdo con su valor.
Para establecer el monto de los inmuebles aportados, la pieza dispone que se realice una valoración a cargo de tres profesionales pertenecientes al Instituto de Tasadores de la República Dominicana. El resultado serviría como referencia para determinar la participación accionaria correspondiente a cada propiedad entregada a la sociedad.
La iniciativa abre igualmente la posibilidad de que el Estado transfiera posteriormente otros terrenos utilizados por instituciones públicas dentro de la denominada Zona de Uso Especial del ensanche La Fe. Esos espacios se destinarían principalmente al componente inmobiliario y urbanístico vinculado con el estadio.
El alcance de la propuesta, por tanto, va más allá de sustituir o modernizar la principal instalación beisbolera de Santo Domingo. El plan supone una intervención del entorno urbano, aunque los detalles sobre edificaciones, movilidad, servicios, plazos de ejecución e inversión total deberán conocerse durante la evaluación congresual y las posteriores etapas del proyecto.
Selección de un socio estratégico
Uno de los puntos principales del texto es el procedimiento para escoger al inversionista privado que participaría como socio estratégico. La selección tendría que realizarse mediante una competencia con reglas publicadas previamente y etapas destinadas a comprobar la capacidad legal, técnica y financiera de los interesados.
El mecanismo previsto incluiría la recepción de credenciales, la precalificación de los participantes y la presentación de propuestas técnicas y económicas. Con esta fórmula, el Gobierno procura que la empresa seleccionada tenga capacidad para aportar el dinero requerido para la obra y experiencia suficiente para intervenir en un proyecto de esa magnitud.
La recomendación de recurrir a una alianza con el sector privado surgió de la comisión consultiva establecida por el Decreto 306-25, emitido el 6 de junio de 2025. Ese equipo fue encargado de estudiar si resultaba viable construir una instalación de nivel internacional utilizando terrenos estatales localizados en La Fe.
Tras desarrollar consultas, revisar estudios y recibir las exigencias técnicas de MLB, la comisión concluyó que la alternativa más conveniente era constituir una compañía comercial con participación pública y privada. También propuso que el inversionista se eligiera bajo criterios competitivos y suministrara los recursos líquidos para financiar la construcción.
Argumentos deportivos y económicos
Como justificación, el proyecto destaca el peso histórico y cultural del béisbol en la República Dominicana, así como la influencia de los peloteros del país en las Grandes Ligas. La exposición menciona la incorporación de Juan Marichal, Pedro Martínez, Vladimir Guerrero, David Ortiz y Adrián Beltré al Salón de la Fama de Cooperstown.
La pieza también utiliza como referencia los resultados internacionales de la pelota dominicana. Entre ellos figuran el campeonato invicto obtenido por la selección nacional en el Clásico Mundial de Béisbol de 2013 y los 23 títulos acumulados por representantes del país en la Serie del Caribe.
El Ejecutivo sostiene que esos logros contrastan con la ausencia de un estadio nacional adaptado a los estándares actuales para organizar encuentros internacionales de gran escala. La nueva instalación pretende cerrar esa brecha y colocar a Santo Domingo en condiciones de competir como sede de partidos, torneos y otros acontecimientos de alta convocatoria.
La eventual posibilidad de recibir juegos oficiales de equipos de MLB dependería no solo del diseño y la construcción del parque, sino también de las evaluaciones y autorizaciones del organismo estadounidense. El cumplimiento de sus requerimientos sería, conforme a la propuesta, uno de los criterios centrales durante el desarrollo de la obra.
Por su ubicación, la intervención tendría implicaciones urbanas para el ensanche La Fe y sectores próximos. La discusión legislativa deberá abordar cómo se integrará el complejo a la ciudad, qué ocurrirá con las instituciones públicas instaladas en terrenos incorporables y cuáles medidas se aplicarían para manejar el tránsito y la demanda de servicios.
El Congreso tendrá ahora la responsabilidad de examinar la creación de Citelf, sus reglas de administración, la valoración de los bienes estatales y el proceso para incorporar al capital privado. La aprobación de la ley sería apenas el primer paso antes de seleccionar al socio, estructurar el financiamiento y definir el calendario de construcción.
