Charles Spencer, hermano de Diana de Gales, ha incorporado a su nuevo libro varios episodios privados sobre el deterioro del matrimonio de la princesa con el entonces príncipe Carlos, actual rey Carlos III. Entre las revelaciones figura una conversación en la que ella le habría manifestado que su esposo sentía interés amoroso por un integrante de su equipo personal.
El relato forma parte de Swan Song: Diana, My Sister, obra del noveno conde Spencer prevista para publicarse el 22 de septiembre. Extractos adelantados por la prensa británica reconstruyen momentos anteriores a la boda real de 1981 y otros ocurridos durante la crisis que finalmente condujo a la separación de la pareja.

Según la versión de Spencer, Diana le comunicó durante un almuerzo en el restaurante San Lorenzo, en Londres, que había tomado la decisión de divorciarse. Ante la noticia, su hermano le expresó apoyo, pero también le planteó las posibles consecuencias públicas de terminar una unión presentada durante años como un romance de cuento de hadas.
En ese contexto, la princesa habría señalado que Carlos estaba enamorado de quien trabajaba como su ayuda de cámara. Spencer no revela la identidad del supuesto asistente y deja claro que nunca investigó la afirmación. Tampoco preguntó qué hechos llevaron a su hermana a formular aquella sospecha.
El autor sostiene que su intención no es validar una acusación, sino registrar el estado emocional y la percepción que Diana tenía de su matrimonio en aquel momento.
La precisión resulta relevante porque la publicación no aporta pruebas que permitan confirmar una relación entre Carlos y algún miembro de su personal. Aunque la identidad del empleado ha generado conjeturas en medios del Reino Unido, el conde evita respaldarlas. Años después, en 2003, también circularon versiones sobre un supuesto episodio de esa naturaleza, rechazadas entonces por Michael Peat, secretario privado del príncipe, quien las consideró infundadas.
Dudas antes de la ceremonia
El libro también aborda las reservas que Diana habría tenido antes de casarse el 29 de julio de 1981. De acuerdo con Spencer, aproximadamente un mes antes de la ceremonia, la joven encontró una pulsera que Carlos había adquirido para Camila Parker Bowles y comunicó a su padre, John Spencer, que no quería continuar con los planes matrimoniales.
La respuesta paterna, según la reconstrucción, fue que ya no había oportunidad de cancelar el enlace. Diana tenía 20 años y se encontraba en el centro de un acontecimiento seguido por millones de personas, con una enorme expectativa alrededor de la familia real británica.
Spencer agrega otra confidencia que su hermana habría compartido posteriormente con una amiga. Diana afirmó que, en la víspera de la boda, Carlos le dijo que estaba satisfecho con la decisión de casarse, pero que no sentía amor por ella. El conde recuerda haberla visto apartada y callada durante la mañana de la ceremonia, aunque asegura que desconocía en ese momento la conversación del día anterior.
Una relación bajo presión pública
En su evaluación de aquellos años, Spencer evita presentarse como árbitro de las responsabilidades dentro del matrimonio. El autor, quien se ha divorciado en tres ocasiones, reconoce que no se siente autorizado para juzgar las relaciones ajenas y plantea que tanto Diana como Carlos enfrentaron una creciente desesperación ante el fracaso de su vida en común.
Las nuevas memorias se suman a una extensa bibliografía sobre la princesa, su vínculo con Carlos y la influencia de Camila en la ruptura. Sin embargo, la principal diferencia de este testimonio reside en su carácter familiar: Spencer presenta las conversaciones como recuerdos personales y distingue entre lo que escuchó de Diana y aquello que puede demostrarse.
Carlos y Diana se separaron formalmente en 1992 y completaron el divorcio en 1996. La princesa murió en París en agosto de 1997. Casi tres décadas después de su fallecimiento, las circunstancias de su matrimonio continúan despertando interés, ahora reavivado por un libro que recupera su versión íntima sin resolver las dudas que rodean algunas de sus sospechas.
