BUENOS AIRES.— El crecimiento sostenido de las muertes por suicidio en Argentina ha encendido las alertas entre familiares, profesionales de la salud mental y organizaciones sociales, que reclaman un fortalecimiento de las políticas de prevención y de la asistencia psicológica. Las estadísticas más recientes muestran un deterioro marcado, con especial incidencia entre adolescentes y adultos jóvenes.
De acuerdo con datos divulgados por el Observatorio de Política Criminal (OPC), el país registra una tasa de 11.8 suicidios por cada 100,000 habitantes. La cifra representa un incremento de 57.6 % respecto de 2017 y un alza de 22.6 % en comparación con el año anterior, variaciones que han profundizado la preocupación sobre la capacidad institucional para responder al problema.
El informe señala, además, que el suicidio se ha convertido en la principal causa de muerte entre los argentinos de 15 a 34 años. Aunque la tasa nacional permanece por debajo de la correspondiente a Uruguay, situada en 19.16 casos por cada 100,000 habitantes, los especialistas advierten que la rápida trayectoria ascendente requiere medidas inmediatas y sostenidas.
Familias llevan el reclamo a las calles
La difusión de los datos motivó una movilización el 13 de septiembre en el centro de Buenos Aires. Decenas de personas que perdieron a familiares participaron en la actividad para promover conversaciones responsables sobre el suicidio, reducir el estigma y exigir mecanismos de acompañamiento accesibles para quienes atraviesan crisis emocionales.
Entre las manifestantes estuvo Graciela Salazar, cuya hija murió en 2023. La mujer destacó que visibilizar el problema y hablar de manera preventiva puede ayudar a salvar vidas. Ariana Villarreal, quien perdió a su hermano hace 11 años, sostuvo durante la jornada que las conductas suicidas responden a múltiples factores y cuestionó la limitada inversión estatal destinada a la salud mental.
La Asociación Argentina de Salud Mental (AASM) calificó el panorama como un problema grave tanto en el ámbito sanitario como en el social. La entidad enfatizó que no existe una explicación única para cada muerte y desaconsejó establecer vínculos simplistas entre una causa aislada y un fenómeno en el que pueden intervenir aspectos personales, familiares, económicos, comunitarios y clínicos.
La prevención requiere escucha, atención profesional oportuna y políticas públicas capaces de abordar los factores de riesgo sin responsabilizar ni estigmatizar a las personas afectadas.
La organización profesional también pidió evitar el silencio y la indiferencia, así como cualquier discurso que culpe a las víctimas. Entre sus demandas figuran respuestas urgentes frente a las condiciones de fondo y la aplicación inmediata de programas públicos de prevención, con recursos suficientes y coordinación entre autoridades, centros sanitarios y comunidades.
Medidas en un puente de Corrientes
En la provincia de Corrientes, en el noreste argentino, las autoridades aprobaron una resolución que solicita al Gobierno nacional adoptar medidas de seguridad en un puente sobre el río Paraná donde han ocurrido numerosos incidentes. La iniciativa contempla la instalación de barreras físicas, mejor iluminación, sistemas de videovigilancia y teléfonos para pedir asistencia de emergencia.
En ese viaducto también opera Ángeles del Puente, una organización que mantiene voluntarios durante las 24 horas desde 2023. El grupo informó recientemente que sus intervenciones han permitido rescatar a 341 personas, una experiencia que evidencia la importancia de detectar señales de riesgo y garantizar apoyo inmediato en lugares considerados críticos.
El debate abierto por las estadísticas coloca nuevamente en el centro la necesidad de ampliar la atención comunitaria, capacitar al personal de primera respuesta y facilitar canales confidenciales de ayuda. Especialistas y familiares coinciden en que la prevención no depende de una sola institución: exige continuidad presupuestaria, información responsable y redes de apoyo que permitan actuar antes de que una crisis alcance un punto límite.
