La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) ratificó que sus estaciones afiliadas dejarían de recibir pagos con tarjetas de crédito y débito a partir de las 6:00 de la mañana del viernes 25 de septiembre, en caso de que antes de esa fecha no se alcance un acuerdo sobre los costos de los servicios electrónicos.
La medida abarcaría 780 estaciones de expendio de combustibles vinculadas a la entidad en la República Dominicana. Para aplicarla, los establecimientos desconectarían los dispositivos de punto de venta, conocidos comúnmente como verifones, utilizados para procesar las transacciones bancarias de los clientes.
Juan Elías Pérez, presidente de Anadegas, sostuvo que los cargos derivados de este método de cobro representan una carga que el sector ya no puede mantener. La asociación reclama una modificación de las condiciones económicas bajo las cuales se procesan las compras de gasolina y otros combustibles mediante instrumentos bancarios.
Reuniones todavía no producen un acuerdo
De acuerdo con Pérez, representantes de los detallistas han acudido durante las últimas semanas a distintos encuentros convocados para discutir el conflicto. Sin embargo, señaló que las conversaciones todavía no se han traducido en una propuesta concreta que responda a las preocupaciones planteadas por la organización.
El dirigente empresarial indicó que Anadegas mantiene abierta la posibilidad de una salida negociada antes de que venza el plazo. No obstante, la organización conserva el llamado a suspender el servicio como mecanismo de presión ante la falta de avances que, según afirma, ha caracterizado las reuniones celebradas hasta el momento.
Si la desconexión se materializa, los conductores que acudan a las estaciones participantes tendrían que utilizar medios alternativos, principalmente dinero en efectivo. La situación podría afectar tanto a consumidores particulares como a empresas y transportistas que emplean tarjetas para controlar, registrar o financiar sus gastos habituales de combustible.
Consumidores enfrentarían cambios en la forma de pago
La advertencia no supone el cierre de las estaciones ni la interrupción del suministro de combustibles. Su alcance estaría limitado al procesamiento de tarjetas en los comercios afiliados, aunque la cantidad de establecimientos involucrados podría generar inconvenientes para usuarios que dependen de pagos electrónicos.
El reclamo surge en un mercado en el que el precio de venta de los combustibles está regulado y los detallistas operan con márgenes sujetos a disposiciones oficiales. Desde la perspectiva de Anadegas, las comisiones y demás costos vinculados a las transacciones electrónicas reducen la rentabilidad de cada operación y resultan difíciles de absorber bajo el esquema vigente.
La eventual suspensión también pondría sobre la mesa el impacto de los costos financieros sobre comercios que manejan productos regulados. Las tarjetas facilitan las compras y reducen la necesidad de transportar efectivo, pero su aceptación implica cargos por procesamiento y otras condiciones contractuales para los establecimientos.
Hasta ahora no se ha informado sobre un entendimiento definitivo entre Anadegas y las entidades relacionadas con el servicio. La asociación fijó la mañana del viernes como límite para obtener una respuesta que permita evitar la desconexión anunciada en su red de estaciones.
Ante el ultimátum, los consumidores deberán estar atentos a las informaciones de sus estaciones habituales y considerar métodos alternativos de pago. La aplicación de la medida dependerá de que las partes logren o no acercar posiciones antes de la fecha establecida por los detallistas.
