Activos del sistema financiero dominicano suben a RD$4.47 billones en junio de 2026

3 min de lectura
Activos del sistema financiero dominicano suben a RD$4.47 billones en junio de 2026

Santo Domingo. Los activos totales del sistema financiero dominicano alcanzaron RD$4.47 billones al cierre de junio de 2026, luego de registrar una expansión de 12.6 % frente al mismo período del año anterior, de acuerdo con el más reciente informe trimestral de la Superintendencia de Bancos (SB).

El monto equivale al 56.6 % del producto interno bruto (PIB), una proporción que refleja el peso de las entidades financieras dentro de la economía nacional. Según el organismo supervisor, el incremento estuvo impulsado principalmente por las inversiones, seguido por la cartera de préstamos, los recursos disponibles y otros componentes de los activos.

El reporte presenta un sistema financiero en crecimiento, con niveles de capital superiores a los requeridos por la regulación y una mejoría interanual de sus beneficios. Sin embargo, los datos también muestran diferencias entre las modalidades de financiamiento: los créditos comerciales e hipotecarios avanzaron en términos reales, mientras los préstamos para consumo y las tarjetas de crédito perdieron dinamismo.

Créditos alcanzan RD$2.45 billones

Hasta mayo de 2026, la cartera de créditos acumuló un balance de RD$2.45 billones. Esa cifra representó un aumento de RD$201,430 millones en comparación con mayo de 2025, manteniendo la tendencia ascendente del financiamiento otorgado por las entidades que integran el sistema.

Dentro de la cartera privada denominada en pesos dominicanos, el crecimiento real fue de 4.6 %. El crédito dirigido a actividades comerciales encabezó el desempeño, con una variación de 9.9 %, mientras que el financiamiento hipotecario aumentó 4.7 %. Ambos segmentos superaron la evolución observada en los préstamos destinados directamente al consumo.

Los créditos de consumo registraron una reducción real de 2.3 %. La desaceleración fue particularmente visible en las tarjetas de crédito: este producto había presentado una expansión de 17.4 % en mayo de 2025, pero un año después mostró una variación negativa de 1 %, conforme a las cifras divulgadas por la Superintendencia.

El cambio en el comportamiento de las tarjetas marca un contraste con el empuje de los préstamos vinculados a empresas y viviendas. Los resultados permiten observar hacia cuáles sectores se orientó con mayor intensidad el crecimiento reciente de la intermediación financiera, en un contexto de tasas activas todavía ubicadas en dos dígitos.

Menor participación de préstamos en divisas

La proporción de la cartera colocada en moneda extranjera se situó en 22.1 % al terminar mayo. Este nivel fue 0.6 punto porcentual inferior al registrado un año antes, lo que indica una reducción de la exposición relativa de los préstamos denominados en divisas dentro del financiamiento total.

En cuanto al costo del dinero, la tasa de interés promedio ponderada activa de la banca múltiple cerró junio en 13.60 %. Esta referencia corresponde al promedio cobrado por los préstamos, considerando el peso de las distintas operaciones. La tasa pasiva, asociada a los rendimientos pagados por las entidades sobre los depósitos y otros recursos captados, terminó el mes en 7.34 %.

La diferencia entre ambas tasas es uno de los factores vinculados al margen de intermediación de las instituciones financieras, aunque el resultado final de cada entidad también depende de elementos como sus gastos operativos, el costo de sus fuentes de fondos, las provisiones y la composición de sus activos.

Solvencia supera el umbral regulatorio

El patrimonio técnico ajustado ascendió a RD$550,115 millones en mayo, para un crecimiento interanual de 13.4 %. De ese total, el capital primario representó 82.7 %, lo que evidencia que la mayor parte de los recursos computables para respaldar los riesgos provino de los componentes de mayor calidad patrimonial.

El excedente de capital llegó a RD$252,818 millones. A la vez, el índice de solvencia se ubicó en 18.71 %, es decir, 8.71 puntos porcentuales por encima del mínimo regulatorio de 10 %. La SB explicó que esa posición estuvo favorecida por un aumento del patrimonio técnico mayor que el avance de los activos y contingentes ponderados de acuerdo con su nivel de riesgo.

La solvencia constituye una medida de la capacidad de las entidades para absorber pérdidas potenciales y mantener respaldo frente a sus exposiciones. El margen reportado sobre el requisito mínimo ofrece un colchón de capital, aunque la supervisión debe considerar de manera continua la evolución de los riesgos de crédito, mercado, liquidez y operación.

Utilidades netas crecen 15.8 %

Las entidades financieras acumularon beneficios antes de impuestos por RD$60,710 millones entre enero y junio de 2026. El resultado fue 17.9 % mayor que el registrado durante el mismo período del año anterior, según el informe trimestral.

Después de impuestos, las utilidades alcanzaron RD$49,714 millones, con una expansión interanual de 15.8 %. El retorno sobre el patrimonio se colocó en 18.31 %, mientras la rentabilidad sobre los activos fue de 2.30 %. Estos indicadores relacionan las ganancias obtenidas con los recursos aportados por los accionistas y con el volumen total de activos administrados, respectivamente.

El crecimiento de los beneficios se produjo en paralelo con la expansión del balance y del patrimonio técnico. La evolución conjunta de esas variables ofrece una visión más amplia del desempeño, debido a que permite comparar la generación de utilidades con el tamaño y el respaldo de capital de las entidades.

Morosidad baja frente al inicio del año

La cartera vencida totalizó RD$46,309 millones al cierre de mayo. El índice de morosidad convencional quedó en 1.89 %, mientras la morosidad estresada se situó en 7.69 %. De acuerdo con la SB, ambos indicadores se encontraban por debajo de los niveles observados al comenzar 2026.

La medición estresada incorpora una perspectiva más amplia sobre los créditos con señales de deterioro, por lo que suele superar el indicador tradicional basado en los préstamos vencidos. Su descenso, junto con la reducción de la morosidad convencional, fue presentado por el supervisor como una señal favorable en la calidad de los activos del sistema.

Las provisiones constituidas por las entidades equivalían al 168 % de la cartera vencida. En términos generales, esto significa que por cada RD$100 en préstamos vencidos existían RD$168 reservados para afrontar pérdidas crediticias esperadas, una cobertura que se mantiene por encima del saldo total en atraso.

En conjunto, el informe correspondiente al segundo trimestre de 2026 describe un sector con activos y ganancias en expansión, capitalización holgada respecto al mínimo exigido y cobertura suficiente sobre los préstamos vencidos. Al mismo tiempo, la contracción del crédito de consumo y el retroceso de las tarjetas muestran que el crecimiento no fue uniforme entre los distintos segmentos del mercado financiero.

ETIQUETAS:
Comparte este artículo