Abinader prioriza acuerdo arancelario con Estados Unidos y garantiza incentivos a zonas francas

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Abinader prioriza acuerdo arancelario con Estados Unidos y garantiza incentivos a zonas francas

El presidente Luis Abinader afirmó que la República Dominicana mantiene gestiones activas para negociar con Estados Unidos un acuerdo de tarifas recíprocas que preserve la competitividad de las exportaciones nacionales y coloque al país en condiciones favorables frente a otros socios comerciales del mercado estadounidense.

Abinader prioriza acuerdo arancelario con Estados Unidos y garantiza incentivos a zonas francas

El mandatario presentó la negociación como una prioridad de su administración y aseguró que el objetivo es alcanzar resultados en el menor tiempo posible. Las conversaciones son encabezadas por el canciller Víctor “Ito” Bisonó, dentro de un escenario internacional marcado por cambios regulatorios, tensiones comerciales y una reorganización de las cadenas globales de suministro.

Abinader sostuvo que el país aspira a recibir un tratamiento coherente con el principio de reciprocidad impulsado por el Gobierno estadounidense. A su juicio, la relación bilateral, el historial de cooperación y la estabilidad mostrada por República Dominicana deben ser considerados al momento de definir las condiciones aplicables al intercambio comercial.

Las declaraciones fueron ofrecidas durante el Segundo Foro Internacional de Inversión y Nearshoring de República Dominicana, organizado por Banco Promerica. La actividad reunió a funcionarios, empresarios, inversionistas locales y extranjeros, así como representantes de compañías multinacionales, para examinar las oportunidades que surgen de la relocalización de operaciones productivas.

Gobierno promete continuidad para las zonas francas

En su intervención, el jefe de Estado garantizó que los incentivos concedidos al sector de zonas francas serán mantenidos durante los próximos años. Señaló que desde 2020 el Gobierno no ha alterado las condiciones bajo las cuales operan estas empresas, una continuidad que consideró determinante para brindar confianza a quienes evalúan instalar capital y plantas de producción en territorio dominicano.

La estabilidad de las normas constituye uno de los principales mensajes que las autoridades procuran transmitir a los inversionistas. Para el Ejecutivo, conservar un marco previsible permite que las compañías planifiquen a largo plazo, amplíen sus operaciones y utilicen al país como plataforma de manufactura y distribución hacia mercados cercanos, especialmente Estados Unidos.

El sector de zonas francas ocupa un lugar relevante dentro del modelo exportador dominicano por su capacidad de generar empleos, captar divisas e integrar industrias locales a cadenas internacionales. Sin embargo, sus operaciones están expuestas a decisiones arancelarias externas, variaciones en los costos logísticos y disputas geopolíticas que pueden modificar las ventajas de producir en una determinada nación.

Abinader reconoció que el panorama mundial presenta dificultades económicas y regulatorias. Indicó que algunas corresponden a problemas enfrentados durante años por la industria, mientras otras se derivan de conflictos internacionales recientes y de las transformaciones del comercio. Ante esa realidad, planteó una coordinación permanente entre el Estado, las empresas instaladas y los potenciales inversionistas.

Nearshoring abre espacio para nuevas inversiones

El foro estuvo centrado en el nearshoring, estrategia mediante la cual las compañías acercan parte de su producción a los mercados donde venden sus bienes. República Dominicana busca aprovechar esa tendencia mediante su proximidad con Norteamérica, los acuerdos comerciales vigentes, su infraestructura logística y la experiencia acumulada por sus parques industriales.

Abinader prioriza acuerdo arancelario con Estados Unidos y garantiza incentivos a zonas francas

Una eventual negociación arancelaria favorable con Washington podría reforzar esa propuesta, al reducir la incertidumbre de las empresas que producen localmente para exportar hacia Estados Unidos. No obstante, la competitividad no depende únicamente de las tarifas: también incluye disponibilidad de trabajadores especializados, energía, conectividad, transporte, seguridad jurídica y capacidad institucional para responder a las necesidades de la industria.

El presidente señaló que el país continuará fortaleciendo las condiciones destinadas a captar capitales. Su planteamiento combina la preservación de los incentivos con la búsqueda de reglas comerciales favorables y el desarrollo de personal capacitado, tres elementos que el Gobierno considera esenciales para competir con otras economías interesadas en recibir operaciones trasladadas desde destinos más lejanos.

Formación técnica como respuesta a la demanda laboral

Entre los desafíos pendientes, Abinader destacó la preparación del talento humano. Informó que el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional pasó de contar con ocho escuelas cuando comenzó su gestión en 2020 a disponer actualmente de 64 centros distribuidos en distintas zonas del país.

La ampliación pretende acercar la capacitación a las comunidades y responder a los perfiles requeridos por las empresas. Las zonas francas han diversificado sus operaciones y demandan trabajadores con competencias que van más allá de los procesos manufactureros tradicionales, especialmente en áreas tecnológicas, servicios especializados y producción de mayor valor agregado.

El mandatario explicó que la estrategia también involucra a las universidades, los politécnicos y otras entidades educativas. Mencionó el crecimiento de programas relacionados con educación digital, ciberseguridad e inteligencia artificial, junto con la expansión territorial del Instituto Tecnológico de Las Américas y de varias instituciones orientadas a esas disciplinas.

Para las autoridades, la formación técnica debe avanzar al mismo ritmo que las inversiones, debido a que la falta de personal especializado puede limitar la instalación o expansión de compañías. La meta es vincular la oferta académica con las necesidades reales del aparato productivo y ofrecer a los jóvenes mayores oportunidades de ingresar a empleos formales.

El anuncio presidencial se produce mientras el país intenta consolidar su papel como destino regional de manufactura, logística y servicios. El resultado de las conversaciones tarifarias con Estados Unidos tendrá incidencia sobre esa aspiración, particularmente para las industrias exportadoras que dependen de un acceso competitivo al principal mercado de los productos dominicanos.

Mientras avanza el proceso, el Gobierno apuesta por mantener sin cambios los estímulos de las zonas francas y profundizar la capacitación de la fuerza laboral. Abinader presentó ambos compromisos como señales de continuidad para el sector privado, aunque las condiciones definitivas del intercambio con Estados Unidos dependerán de las negociaciones bilaterales y de la política comercial que adopte Washington.

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