Abinader atribuye al campo avance de RD en reducción de la subalimentación

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Abinader atribuye al campo avance de RD en reducción de la subalimentación

ESPAILLAT.– El presidente Luis Abinader reconoció este lunes el trabajo de los productores agropecuarios como uno de los factores centrales para que República Dominicana redujera la proporción de personas subalimentadas a menos de 2.5 % de la población, nivel que permitió al país salir del denominado Mapa del Hambre de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Durante una actividad en el Club Recreativo de Moca, el mandatario sostuvo que el resultado constituye un avance nacional, aunque enfatizó que una parte esencial del mérito corresponde a los hombres y mujeres dedicados a la producción de alimentos. A su juicio, la continuidad de las labores agrícolas y pecuarias ha sido determinante para sostener el abastecimiento en todo el territorio dominicano.

Abinader atribuye al campo avance de RD en reducción de la subalimentación

Abinader estuvo acompañado por el ministro Administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista, y el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat. Ante representantes del sector, señaló que el reconocimiento internacional refleja una combinación entre el esfuerzo privado en las unidades productivas y las medidas aplicadas por el Estado para apoyar la seguridad alimentaria.

Producción y acceso, los dos ejes señalados

El jefe de Estado explicó que la estrategia oficial se ha apoyado en dos componentes: incrementar la disponibilidad de alimentos producidos en el país y mejorar las posibilidades de que las familias puedan adquirirlos. Ambos elementos son relevantes para medir la subalimentación, debido a que no basta con que exista producción si parte de la población carece de ingresos o mecanismos de acceso.

Dentro de las acciones dirigidas al campo, Abinader mencionó las facilidades de financiamiento, la preparación de terrenos y la distribución de material de siembra. También citó la reparación de caminos interparcelarios, una intervención que busca facilitar el traslado de insumos hacia las fincas y reducir las dificultades para llevar las cosechas hasta los mercados.

El Gobierno también ha concentrado esfuerzos, según expuso el mandatario, en el fortalecimiento de los sistemas de riego, la asistencia técnica y los seguros agrícolas. Estas herramientas procuran elevar la productividad y reducir la vulnerabilidad de los productores ante fenómenos meteorológicos, plagas, enfermedades y otras situaciones capaces de provocar pérdidas.

Los mecanismos de comercialización fueron incluidos entre las políticas implementadas para respaldar al sector. Este aspecto resulta particularmente sensible para los pequeños y medianos productores, quienes suelen enfrentar mayores obstáculos para colocar sus productos, conservarlos en condiciones adecuadas o negociar precios que cubran los costos de producción.

El desafío de sostener los resultados

La salida del Mapa del Hambre se produce al situarse la prevalencia de la subalimentación por debajo del umbral de 2.5 %, conforme a la información ofrecida por la Presidencia. El indicador estima la proporción de habitantes cuyo consumo habitual de alimentos no alcanza la energía mínima necesaria para llevar una vida activa y saludable.

Al tratarse de una estimación nacional, el resultado no implica que hayan desaparecido la inseguridad alimentaria, las carencias nutricionales o las desigualdades entre territorios y grupos sociales. Mantener el indicador por debajo del límite requerirá continuidad productiva, estabilidad en el suministro y capacidad de respuesta ante aumentos de precios, eventos climáticos y cambios en el comercio internacional.

En ese contexto, el fortalecimiento del poder adquisitivo forma parte del segundo eje descrito por Abinader. El gobernante hizo referencia a los incrementos salariales como una de las políticas destinadas a mejorar la capacidad de compra de la población, un factor que incide directamente en la posibilidad de acceder con regularidad a una alimentación suficiente.

Abinader atribuye al campo avance de RD en reducción de la subalimentación

El reconocimiento en Moca tuvo además un significado particular por el peso agropecuario de la provincia Espaillat y su entorno. La zona es conocida por su actividad agrícola, avícola y porcina, además de otras ramas vinculadas con la producción y distribución de alimentos. El escenario permitió al Gobierno presentar el avance ante actores que participan directamente en la cadena alimentaria.

La administración afirmó que el logro no debe entenderse únicamente como resultado de programas gubernamentales. La posición expresada por el presidente coloca a los productores en el centro del proceso, desde quienes cultivan la tierra hasta quienes trabajan en explotaciones pecuarias y otras actividades que permiten mantener la oferta alimentaria.

Sector agropecuario y políticas públicas

La seguridad alimentaria depende de una red que incluye producción, transporte, almacenamiento, financiamiento y venta. Por esa razón, las obras rurales y los servicios de apoyo tienen incidencia más allá de las fincas: pueden influir en los costos, las pérdidas posteriores a la cosecha y la disponibilidad de productos en los centros urbanos y comunidades apartadas.

En el caso del riego, su ampliación y mantenimiento adquieren mayor importancia frente a períodos de sequía y variaciones en las lluvias. De igual manera, los seguros agrícolas representan una vía para que los productores recuperen parte de su inversión cuando una contingencia afecta sus cultivos o animales, evitando que una pérdida los obligue a abandonar la actividad.

El financiamiento y la asistencia técnica, por su parte, pueden favorecer la incorporación de tecnologías, semillas adecuadas y mejores prácticas. Sin embargo, la efectividad de estas medidas depende de que lleguen oportunamente a los productores, especialmente a aquellos con menor capacidad económica y mayores limitaciones para cumplir los requisitos de crédito.

El pronunciamiento presidencial también vincula el desempeño agropecuario con las políticas sociales y laborales. La disponibilidad física de comida constituye solo una dimensión del problema: los ingresos de los hogares, la inflación y los canales de distribución determinan cuánto y qué tipo de alimentos puede consumir cada familia.

Abinader presentó la reducción de la subalimentación como producto de una responsabilidad compartida entre el Estado, el sector productivo y la sociedad. El mensaje oficial fue de agradecimiento, pero también dejó planteada la necesidad de preservar las condiciones que permitieron alcanzar el umbral reconocido por la FAO.

Para República Dominicana, el reto siguiente será consolidar el avance mientras enfrenta riesgos como los fenómenos atmosféricos, el encarecimiento de insumos y las fluctuaciones de los mercados. La continuidad de las inversiones rurales, junto con medidas que protejan los ingresos familiares, será clave para evitar retrocesos y traducir el indicador nacional en mejoras sostenidas para las comunidades más vulnerables.

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