En una noche de alta producción con el madero y constantes variaciones en la pizarra, los Gigantes del Cibao protagonizaron una contundente remontada para imponerse a los Leones del Escogido con marcador de 14 carreras por 9. El conjunto francomacorisano aprovechó al máximo las brechas otorgadas por el pitcheo rival para darle vuelta al marcador en los episodios intermedios, respaldado por una sobresaliente exhibición ofensiva de su núcleo estelar.

La gran figura del encuentro fue el toletero Marcell Ozuna, quien cargó con la ofensiva de los potros al remolcar un total de seis anotaciones. El momento cumbre de su actuación llegó cuando conectó un cuadrangular con las almohadillas congestionadas, batazo que cambió de forma drástica el curso del partido. Ozuna redondearía su productiva noche con un doblete que remolcó dos compañeros más hacia el plato, cerrando su línea personal de 5-2 con dos anotadas y seis remolques.
Respaldo ofensivo en todos los frentes
La ofensiva de los Gigantes no se limitó únicamente a la fuerza de Ozuna. El jardinero Nomar Mazara desempeñó un papel crucial en la construcción del triunfo al irse de 4-2 con el madero, aportando dos anotadas, dos carreras impulsadas y negociando un par de pasaportes. La paciencia de Mazara en la zona de huelga y su capacidad para ponerse en circulación mantuvieron la presión constante sobre los lanzadores contrarios.
En ese mismo orden, otros integrantes de la alineación contribuyeron a la cause de manera oportuna. Noelvi Marte se fue de 5-1 con dos carreras anotadas, exhibiendo agresividad en las bases. Por su parte, Roldy Brito respondió con el bate al ligar dos imparables en cuatro oportunidades ofensivas y anotar una vuelta, consolidando una profundidad ofensiva que resultó insostenible para la defensa escarlata.
Complicaciones tempranas en el montículo
El duelo se caracterizó en sus primeros compases por el descontrol y la inestabilidad de los abridores de ambas escuadras. Cristopher Molina, por el lado de los Gigantes, tuvo una salida breve y accidentada en la que apenas completó dos episodios. Molina toleró cuatro carreras limpias e igual cantidad de indiscutibles, regaló un boleto, recetó dos ponches y permitió un batazo de vuelta completa antes de abandonar el montículo.
Por los Leones del Escogido, el abridor Jeremy Rhoades se mantuvo a lo largo de tres entradas. Aunque únicamente permitió un hit y una vuelta merecida, además de ponchar a dos adversarios, otorgó cinco bases por bolas que elevaron su conteo de lanzamientos y limitaron su permanencia en el juego, forzando una temprana activación del cuerpo de relevistas melenudo.
La definición del compromiso terminó recayendo en las labores del relevo. El serpentinero Hansel Robles se acreditó el triunfo tras lanzar una entrada impecable en la que retiró a dos bateadores por la vía del ponche. La derrota fue para Ivan Armstrong, quien no logró sacar outs y permitió tres carreras limpias producto de dos pasaportes y un vuelacercas, asegurando la victoria definitiva para la tropa cibaeña.